Humberto Salazar
Algunos deberían aprender del filósofo chino más famoso de la historia, Sun Tzu, quien en el «Arte de la Guerra» dejó para la posteridad una frase que todo el que se dedica a la política debería aprenderse de memoria: «Aparenta ser débil cuando seas fuerte, y fuerte cuando seas débil».
Simplemente en la actividad política como en la guerra, debes siempre aprender a fingir, y es que el engaño es un arma estrategica que te ayuda a mantener controlado al adversario con inteligencia más que con la fuerza, para dejar resuelto el conflicto a tu favor usando el tiempo como arma.
Pues más que interesante lo ocurrido en la reunión del Comité Nacional del Partido Revolucionario Moderno el pasado domingo, dónde ocurriendo dos hechos a resaltar; el error estratégico de David Collado mostrando su fuerza antes de tiempo lo que provocó un enfrentamiento con Hipólito Mejia a todas luces innecesario en estos momentos.
Así como también la derrota en la practica de aquella propuesta de mantener a las actuales autoridades de ese partido por dos años más, combatida desde el principio por algunos dirigentes, y la decisión de convocar a elección de autoridades en solo dos meses, el próximo 2 de agosto, traslada la lucha grupal a un futuro ya no tan lejano como el 2027.
Y es que tan temprano como ahora, la política dentro de los partidos se circunscribe a la lucha por el poder, lo que significa la persecución personal de la presidencia de la República y esto, en el caso del PRM, se limita a la competencia entre David Collado y Carolina Mejia, que ahora pareciera ser la lucha nueva vez entre Luis Abinader e Hipólito Mejia.
Y eso lo sabe Hipólito, por ello busca en la elección de agosto, no perder un cargo partidario que será clave en la elección del candidato para las elecciones del 2028, porque la secretaria general que tiene Carolina, el ex presidente sostiene que le pertenece y acepta todo en este momento menos entregarla.
Según Hipólito y su grupo, no se dejan de tener razón, han sido el equilibrio para que el PRM llegue y se mantenga en el poder, por lo que el espacio de poder que es la secretaría general, les debe ser garantizada sustituyendo a Carolina por su hijo Juan Garrigó, quien tiene el cargo en el gobierno de viceministro administrativo de la presidencia en los momentos actuales.
Ahora, este es un solo cargo, más en agosto estarán en juego todos los cargos de importancia dentro del partido de gobierno, y la modalidad escogída, que es la de convencion de delegados, será el escenario ideal para contar votos partidarios, y saber quien en realidad tiene la ventaja a lo interno de la agrupación política oficialista.
La discusión sobre los aplausos está entonces demás, no habra que esperar tanto tiempo como la elección con padron cerrado que fue discutida y consensuada en la reunión del PRM de Jarabacoa, solo tendremos que contar votos en agosto y fácilmente nos daremos cuenta quien tiene la ventaja, con el perfil de los dirigentes escogidos.
Mientras eso ocurre, no hay que pelearse, ni discutir, ni recriminarse, y es que las caretas de los aspirantes dentro del PRM se caeran más que rápidamente, es que al final hay gente prolongando su agonía, esa es una lucha de dos, y si tomamos los aplausos como medida, ya sabemos contra quién se unirán algunos y a quien apoyaran otros.
