El Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel) encendió las alertas este lunes al revelar una preocupante estadística: cada mes entran al país unos 4,000 celulares robados en el extranjero, lo que se suma al creciente problema de robos y extravíos de dispositivos móviles dentro del territorio nacional.
Guido Gómez Mazara, director ejecutivo de la entidad, advirtió que esta situación representa una amenaza directa a la seguridad ciudadana y a la trazabilidad en las telecomunicaciones. En los últimos 18 meses se han reportado 54,378 casos de celulares robados o perdidos en República Dominicana, lo que equivale a un promedio de 100 dispositivos desaparecidos cada día.
Nuevas reglas para frenar la informalidad
Ante este escenario, Indotel ha otorgado un plazo de 30 días a las compañías telefónicas para que actualicen sus bases de datos. A partir de entonces, cualquier persona que desee adquirir una tarjeta SIM deberá presentar su cédula y una fotografía. Esta medida busca evitar que los delincuentes utilicen líneas móviles no registradas para cometer actos ilícitos.
Gómez Mazara también denunció que el 85% de las líneas móviles prepago se comercializan informalmente en las calles, lo que impide su adecuada supervisión. Cada mes se activan alrededor de 400,000 líneas nuevas, muchas sin ningún tipo de control sobre su origen o uso.
Obstáculos legales y medidas firmes
Aunque el Indotel enfrenta restricciones impuestas por una sentencia del Tribunal Constitucional en 2013, que limita su acceso a datos personales, la institución ha emitido una resolución para regular de forma más estricta la venta de tarjetas SIM.
«El robo de celulares ha sido el delito de mayor crecimiento en los últimos tres meses, y se ha convertido en un reto prioritario para la política de seguridad nacional», advirtió Gómez Mazara. Como ejemplo del tamaño del problema, mencionó que solo en abril de 2023 se robaron 20,000 celulares.
Con estas acciones, el Indotel busca marcar un antes y un después en la lucha contra el uso criminal de dispositivos móviles y cerrar las brechas que hoy permiten operar a redes delictivas con total impunidad.