Washington, 2 de abril de 2025 — Tanto Ucrania como Rusia trasladaron esta semana a Estados Unidos denuncias formales sobre ataques contra sus respectivas infraestructuras energéticas, en medio de crecientes tensiones y acusaciones cruzadas. Las quejas llegan tras un aparente compromiso informal de ambas partes para evitar este tipo de bombardeos, impulsado por Washington pero que carece de acuerdos formales y condiciones claras.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, denunció que Rusia ha incumplido lo que presuntamente prometió a Estados Unidos. “Hemos transmitido toda la información necesaria sobre violaciones rusas en el sector energético”, declaró durante su discurso diario. El mandatario también hizo un llamado a Washington para que refuerce las sanciones contra Moscú como forma de presión.
“Creo que los rusos están violando lo que le prometieron a Estados Unidos, al menos lo que EE.UU. nos comunicó públicamente”, señaló Zelenski en una rueda de prensa. Añadió que espera que el presidente Donald Trump “tenga todas las herramientas adecuadas para incrementar la presión con sanciones contra la parte rusa”.
Por su parte, el presidente ruso Vladímir Putin también presentó una lista de presuntas violaciones ucranianas durante una reunión del Consejo de Seguridad de su país. El canciller Serguéi Lavrov afirmó que dicha lista fue entregada al asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., Mike Waltz, y al secretario de Estado, Marco Rubio.
El Ministerio de Defensa ruso acusó a Ucrania de bombardear instalaciones energéticas en la región rusa de Bélgorod y en Zaporiyia, una región ucraniana parcialmente ocupada por fuerzas rusas. Las acusaciones surgieron pocas horas después de que el vicecanciller ucraniano, Andrii Sibiga, denunciara un bombardeo ruso que dejó sin electricidad a decenas de miles de personas en la región de Jersón, en el sur de Ucrania. Según las autoridades locales, el suministro fue restablecido más tarde.
Desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, las infraestructuras energéticas ucranianas han sido blanco recurrente de ataques por parte del Kremlin, en una estrategia para debilitar la capacidad operativa y la moral del país.
El mes pasado, Estados Unidos propuso un acuerdo para un cese al fuego total que fue aceptado por Ucrania pero rechazado por Moscú. Aunque Washington difundió dos comunicados mencionando una “moratoria” sobre ataques a instalaciones energéticas, no se establecieron plazos, condiciones ni detalles concretos.
La falta de un acuerdo formal ha dejado la puerta abierta a nuevas escaladas, mientras ambos bandos buscan respaldo político y militar de Estados Unidos para reforzar sus respectivas posiciones en el conflicto.