La Ley de Gestión de Residuos Sólidos 225-20, aprobada por el Senado de la República, ha recibido un amplio respaldo de alcaldes, directores de distritos municipales y representantes de la sociedad civil en la región Este. La normativa busca mejorar el manejo de los desechos en el país y garantizar que los municipios reciban mayores beneficios en su procesamiento.
El proyecto, impulsado por el senador del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) en La Vega, ha sido objeto de análisis y consenso en distintos sectores. Su objetivo principal es establecer un marco regulador que promueva el desarrollo sostenible, reduzca la contaminación y fomente el aprovechamiento de los residuos como un recurso económico.
En un encuentro informativo, Pedro Richardson, director ejecutivo de la Federación Dominicana de Distritos y Municipios (Fededim), resaltó la importancia de la legislación para el desarrollo territorial. Afirmó que la modificación es clave para garantizar un servicio de aseo urbano eficiente y sostenible, lo que permitirá a los municipios mejorar la recolección, tratamiento y disposición final de los desechos.
Richardson subrayó que República Dominicana genera más de 4.5 millones de toneladas de residuos sólidos al año, pero que la inversión en su manejo es mínima en comparación con otros países de la región. Señaló que la aprobación y aplicación efectiva de esta ley permitirá una mayor inversión en infraestructura, tecnología y educación ambiental, lo que resultará en una gestión más efectiva.
El conversatorio contó con la participación de alcaldes como Eduardo Kery Metivier (La Romana), Manolo Ramírez(Verón-Punta Cana), Leticia Hernández (Cumayasa), Tury Reyes (Caleta), Isis Zorrilla (El Cedro), Ramón Mota(Pedro Sánchez), entre otros. También asistieron líderes comunitarios y miembros de los consejos de regidores, quienes expresaron su compromiso con la implementación de políticas ambientales más efectivas.
Durante el encuentro, los participantes coincidieron en la necesidad de fortalecer la educación ciudadana sobre la separación de residuos y el reciclaje, así como de promover alianzas público-privadas para la inversión en plantas de tratamiento. Además, se discutió la importancia de establecer sanciones más estrictas para quienes incumplan con las normativas de disposición de desechos.
Con este respaldo, la Ley de Gestión de Residuos Sólidos avanza como una herramienta clave para la modernización del sistema de manejo de desechos en República Dominicana, buscando generar un impacto positivo en la salud pública y el medio ambiente.