Y después me preguntan porque soy un fervoroso balaguerista y totalmente anticomunista.
La señora es médico, como lo soy yo, anestesiólogo como lo he sido yo por muchos años, hice mi entrenamiento en esa especialidad, y trabaje una gran parte de mi vida metido de cabeza en los quirófanos e intensivos, y además sin horarios ni límites de tiempo.
Pero además ella es de mi generación, solo pocos años mayor que yo, en su caso nació en Cuba, yo en la República Dominicana, dos islas hermanas del centro del mar Caribe.
En su caso ha vivido toda su vida en el «paraíso comunista» de Cuba, regido por Fidel y Raúl Castro, nunca ha votado en unas elecciones para escoger el gobierno que quiere en la isla, al final de sus días, tiene 73 años de edad, tiene que trabajar en un hospital y además recoger latas en las calles para poder comer, le da vergüenza aceptar dadivas de desconocidos, no se supone que una profesional sea una pordiosera, pero al final acepta porque el hambre puede más que la vergüenza.
En mi caso, gracias a la intervención de los Estados Unidos en 1965, y a los gobiernos de 22 años, y decisión de Joaquín Balaguer de enfrentar a los comunistas que pretendían derrocarlo con guerrillas, asaltos a bancos y muerte de guardias y policías, en la misma condición de isleño y caribeño, estudie lo que quise, vote cada 4 años, disfruto de libertad de movimiento y digp lo que quiera, con mi trabajo levanté una familia, conoci el mundo, y tengo lo suficiente para una vida digna sin tener que pedirle nada a nadie.
¿Y así me hablaban de «educación y salud» en la Cuba comunista», frente a las oportunidades que ofrece un país abierto al mundo como la República Dominicana?.
¿Y así se atrevió a decir un expresidente que la democracia en Dominicana comenzó en el año 1978?
(Esa no la perdono)
Hoy tengo el balaguerismo bastante revolteado.
