En lo que va de 2025, ya son diez las personas que han perdido la vida en Estados Unidos debido a rayos, según el Servicio Nacional de Meteorología (NWS). El último caso ocurrió el 10 de julio en Waresboro, Georgia, donde dos jóvenes de 18 y 19 años fallecieron mientras pescaban en un estanque durante una tormenta eléctrica.
Las autoridades locales y el NWS han reiterado la importancia de seguir las recomendaciones de seguridad durante tormentas eléctricas, como buscar refugio en estructuras cerradas y evitar áreas abiertas, cuerpos de agua y objetos aislados. Estas medidas son esenciales para reducir el riesgo de ser alcanzado por un rayo, especialmente en actividades al aire libre durante condiciones meteorológicas adversas.
El NWS continúa monitoreando las condiciones climáticas y emitiendo alertas para proteger a la población de los peligros asociados con las tormentas eléctricas.