El presidente dominicano, Luis Abinader, hizo un llamado urgente ante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos, solicitando que la presencia masiva del sargazo en el Caribe sea reconocida como una emergencia regional que requiere atención y acción inmediata por parte de la comunidad internacional.
Durante su intervención, Abinader subrayó el impacto negativo que tiene esta macroalga en los ecosistemas marinos, el turismo, la pesca, y la salud pública de los países del Caribe. “El sargazo no reconoce fronteras. Afecta nuestras playas, contamina nuestras aguas y pone en peligro sectores económicos claves para nuestras islas”, declaró el mandatario.
El presidente dominicano propuso la creación de un fondo internacional de cooperación para investigar soluciones sostenibles al fenómeno del sargazo y mitigar sus efectos, así como establecer mecanismos de alerta temprana y apoyo técnico a los países más afectados.
Abinader también destacó la necesidad de acciones conjuntas y regionales, señalando que enfrentar el sargazo requiere una estrategia compartida entre gobiernos, científicos, organismos multilaterales y el sector privado.
Con esta declaración, República Dominicana se posiciona como uno de los países más activos en la lucha por poner en la agenda global los desafíos medioambientales que enfrenta el Caribe. La propuesta fue bien recibida por otros líderes regionales que también han sufrido los embates del sargazo en sus costas.