El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que el próximo martes sostendrá una conversación con el mandatario ruso, Vladímir Putin, en un esfuerzo por poner fin a la guerra en Ucrania.
Trump adelantó la información a la prensa mientras viajaba de Florida a Washington en el avión presidencial, señalando que “se ha trabajado mucho durante el fin de semana” y que la conversación abordará temas clave relacionados con el conflicto.
«Hablaremos sobre la tierra. Estaremos hablando sobre las centrales de energía», declaró Trump, refiriéndose a la posibilidad de acuerdos sobre territorios y recursos estratégicos en la región.
Desde el Kremlin, el portavoz Dmitry Peskov confirmó la llamada y evitó dar detalles específicos, limitándose a señalar que “el contenido de las conversaciones entre dos presidentes no está sujeto a ninguna discusión previa”.
Una negociación bajo la mirada cautelosa de Europa
La comunidad internacional observa con atención este nuevo acercamiento entre Trump y Putin. Los aliados europeos han expresado reservas sobre la afinidad de Trump con el líder ruso y su postura más distante respecto al presidente ucraniano, Volodymir Zelenskyy.
Pese a que Rusia no logró derrocar al gobierno de Ucrania con su invasión de hace tres años, mantiene el control de importantes territorios. Trump ha insistido en la necesidad de “dividir ciertos bienes” como parte de una posible solución al conflicto.
Tensiones económicas y política exterior
Paralelamente, Trump reiteró su plan de imponer nuevos aranceles el 2 de abril, a pesar de la volatilidad en los mercados financieros. «Es un día de liberación para nuestro país», afirmó, en referencia a las medidas que pretende aplicar sobre importaciones de automóviles, acero y aluminio.
El expresidente dejó claro que no planea dar marcha atrás en su estrategia comercial: “Ellos nos cobran y nosotros les cobramos”, puntualizó.
Con su enviado especial, Steve Witkoff, recientemente en Moscú para impulsar las negociaciones, la conversación entre Trump y Putin podría marcar un nuevo rumbo en la diplomacia global y la resolución del conflicto en Ucrania.