¿Quién será nuestro Mesías?

Nicole Vásquez

Por: Nelson Valdéz

Nuestra falta de pensamiento crítico ha tenido un impacto directo en nuestras decisiones afectando con esto al desarrollo de nuestra nación, el daño colateral más visible han sido los períodos de inestabilidad política, crisis económicas y conflictos sociales, algunos lo adjudican ya a nuestra ingenuidad, pasividad o hartazgo.

Debido a nuestra obtusa esperanza surgen caudillos y profetas que prometen restaurar el orden y traer prosperidad, el que quiere quedarse utiliza el discurso estado para decir que lo mejor esta por venir y el que quiere su puesto le adjudica al que esta todos los males que padecemos.

Nuestra cultura al parecer tiene una fuerte herencia religiosa, principalmente católica, por ende, el concepto de un «Mesías» o salvador es central en la teología cristiana, donde una figura divina viene a redimir a la humanidad. 

Esta narrativa se ha trasladado al ámbito político y social, llevando a que la gente busque en los líderes terrenales cualidades casi milagrosas para resolver problemas que son complejos y sistémicos. 

Es más fácil creer en una solución mágica que en el arduo y lento trabajo colectivo.

Cuando las instituciones como sistema judicial, el gobierno, la educación, etc, no funcionan de manera efectiva o son percibidas como corruptas, la gente pierde la fe en el sistema, pero en lugar de creer que el cambio puede venir a través de la mejora de esas instituciones, se busca un líder «fuera del sistema» que pueda «limpiar la casa» por su cuenta, de alguna manera la esperanza se deposita en una persona y no en un proceso, más en un país donde casi todas las instituciones han perdido credibilidad

Les invito a que se hagan las siguientes preguntas:

¿Puede el país salir adelante sin mi voto?, ¿sin mi voz?, ¿sin mi ayuda?

¿Debemos creer en forma ciega que solo podemos salir adelante con los de siempre?

¿Cómo me afecta la inflación cuando compro en el supermercado?

¿Por qué el sistema de salud o la educación no me dan la calidad que necesito?

¿Por qué mis impuestos son tan altos y no veo los resultados?

¿Cómo puede mi vida verse afectada por una crisis económica que no me importó?

¿Qué es lo peor que podría pasar si me involucro un poco?

¿Si todos actuaran como yo, ¿cómo sería el país?

Les invito a que reflexionen y construyamos unidos esa nación que merecemos

Tu puedes ser el Mesías que estamos esperando.

Share This Article