Santo Domingo.– El pastor, Julio César Santana, ingresó a una discoteca con el objetivo de predicar a las personas presentes. Durante su intervención, los asistentes decidieron inclinar su cabeza frente a la música para escuchar el mensaje que le transmitía.
Julio César es conocido por realizar este tipo de acciones, llevando su mensaje a lugares no tradicionales como bares, discotecas y espacios de ocio nocturno. Según explicó en ocasiones anteriores, su propósito es acercar la fe a quienes no suelen acudir a templos o actividades religiosas.
