Comprar un vehículo en la República Dominicana, ya sea nuevo o usado, puede ser una experiencia emocionante, pero también está llena de riesgos si no se toman las precauciones adecuadas.
Existen diversos engaños que los compradores pueden enfrentar, especialmente en transacciones con vendedores informales o no regulados. Uno de los fraudes más frecuentes es la manipulación del odómetro para mostrar un kilometraje menor al real.
De esta manera hacen que el vehículo parezca estar en mejor estado. Esto es especialmente común en el mercado de autos usados. Por ejemplo, un vehículo de 2013 con solo 50,000 millas podría parecer una ganga, pero si el promedio anual es de 12,000 a 15,000 millas, el kilometraje debería ser mayor.
Antes de tu compra debes soliciar un reporte de historial del vehículo, aunque en el país no existe un sistema como Carfax, puedes verificar el estado del vehículo con un mecánico de confianza.
Revisa el desgaste de componentes como el volante, pedales, asientos y neumáticos, que pueden indicar un uso mayor al reportado.
Compara el kilometraje con los registros de mantenimiento del vehículo.
Vehículos Robados o con Problemas Legales
Algunos vendedores ofrecen vehículos robados o con problemas legales, como oposiciones por préstamos impagos. Comprar un vehículo en estas condiciones puede resultar en la pérdida del vehículo y problemas legales para el comprador.
Para evitarlo debes llevar la unidad vehicular al Departamento de Investigación de Vehículos Robados de la Policía Nacional (Plan Piloto) para verificar que no esté reportado como robado y que el número de chasis coincida con los documentos.
Consulta en la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) para confirmar que la matrícula es válida y no hay oposiciones legales. Existen tambien los que rentan rentan un vehiculo, le fabrican documentos y lo venden como propios. Imaginnate lo que viene después.
Vicios Ocultos o Daños No Declarados
Los vendedores pueden ocultar daños previos, como accidentes, inundaciones o problemas mecánicos graves, que afectan el valor y la seguridad del vehículo. Por ejemplo, un vehículo con un puente trasero dañado por un choque previo puede requerir reparaciones costosas que el vendedor no menciona.
Para ello debes Inspeccionar el vehículo con un mecánico de confianza o en un taller autorizado antes de comprarlo.
Realiza una prueba de manejo en condiciones variadas para detectar problemas en el motor, la suspensión o la transmisión. Revisa el historial de mantenimiento y pide pruebas de reparaciones previas.
Esquema de “Cebo y Cambio”
Este fraude consiste en anunciar un vehículo a un precio atractivo para atraer compradores, pero al momento de la compra, el vendedor indica que la oferta ya no está disponible y ofrece un vehículo similar a un precio más alto.
Si esto ocurre desonfia de precios significativamente más bajos que el promedio del mercado. Investiga el precio de mercado del vehículo en plataformas como SuperCarros.com, Yacarros o Autogú.do antes de contactar al vendedor.
Confirma la disponibilidad del vehículo anunciado antes de visitar al vendedor.
Falsificación de Documentos
Algunos vendedores presentan documentos falsos, como títulos de propiedad o contratos de venta, para engañar al comprador. Esto puede complicar el traspaso del vehículo o incluso invalidar la compra.
Se sugiere verificar la autenticidad de los documentos en la DGII y asegúrate de que el contrato de venta esté legalizado por un notario público y la Procuraduría General de la República.
Asegúrate de que la matrícula esté firmada por el vendedor y coincida con los datos del vehículo.
Fraudes en Pagos por Internet o Depósitos Anticipados
Con el auge de las redes sociales, algunos estafadores piden depósitos anticipados por vehículos anunciados en plataformas como WhatsApp o Facebook, para luego desaparecer. Pero njunca se sugiere hacer depósitos o pagos por adelantado sin ver el vehículo en persona.
Investiga al vendedor a través de redes sociales, reseñas en línea o referencias de conocidos. Realiza transacciones en lugares seguros y con testigos presentes.
Vehículos con Características Falsas
Algunos vendedores promocionan modelos con características o versiones superiores a las reales. Por ejemplo, podrían anunciar un Toyota Corolla 2020 como un modelo de alta gama cuando en realidad es una versión básica.
Cómo evitarlo: Investiga las especificaciones del modelo en sitios oficiales o con un experto. Compara las características del vehículo (motor, equipamiento, etc.) con las declaradas por el vendedor.
Problemas con el Financiamiento
Algunos vendedores o dealers pueden tergiversar las condiciones de financiamiento, como tasas de interés más altas o términos desfavorables, basándose en un puntaje crediticio falso y ten mucho cuidado con el seguro que vas a comprar o el que la empresa vendedora te asigne. Revisa tu puntaje crediticio antes de negociar el financiamiento.
Compara las tasas de financiamiento entre varias instituciones financieras para obtener la mejor oferta y por tu bien, lee cuidadosamente los términos del contrato antes de firmar.
Vehículos Importados con Irregularidades
Los vehículos importados deben cumplir con regulaciones específicas, como tener menos de 5 años de antigüedad (o 15 años para camiones). Algunos vendedores intentan importar vehículos que no cumplen con estas normas o falsifican documentos para evitar impuestos por lo que debes verificar los requisitos de importación en la Dirección General de Aduanas (DGA).
Asegúrate de que el vehículo tenga un título válido y un certificado de origen si proviene de Estados Unidos u otro país.
Transferencias Incompletas
Algunos compradores enfrentan problemas porque el vendedor no completa el proceso de traspaso, dejando el vehículo a nombre del vendedor anterior. Esto puede causar complicaciones legales o financieras, como multas por infracciones cometidas por el nuevo propietario.
Realiza el traspaso en la DGII lo antes posible, presentando la documentación requerida: contrato de venta legalizado, cédulas de comprador y vendedor, matrícula original y certificación del Plan Piloto.
Asegúrate de que el vendedor notifique la transferencia en la DGII para evitar responsabilidades futuras.
