HUMBERTO SALAZAR
Parece que a mi amigo Guido Gómez Mazara se le ha ocurrido promoverse sin decirlo como precandidato a la presidencia para las elecciones del 2028, usando como bandera unos temas tan complicados como ripostar con acusaciones insostenibles a la oposición politica, intentando entrar en contradicción con los lideres de los partidos que están llamados a jugar, aunque no lo hagan, el contrapeso necesario para la supervivencia de cualquier sistema demmocratico.
Apenas en el día de ayer, se destapa con una carta dirigida al presidente Danilo Medina, que al leerla me deja sorprendido, pues para mí Guido es una persona correcta, dónde usa la segunda persona del singular, algo inadmisible porque rompe un protocolo que siempre debe existir entre una persona que ha ejércido la primera magistratura de la Nación y el resto de nosotros, pero entiendo perfectamente que la intención es ubicarse como un igual pero para eso tendría que ganar unas elecciones y trabajar mínimo cuatro años en una oficina que está ubicada en el ala izquierda del palacio nacional.
Revisando la carta, entra en el debate de la deuda externa, pero yerra al intentar usar como ejemplo y dar por finalizado como si tuviera sentencia definitiva, lo que el ministerio público usa como acusación en la denominada Operación Calamar, proceso que no ha concluido siquiera un juicio de fondo que amerite una discusión seria, sobre la validez de la teoría de culpabilidad desarrollada por los fiscales.
Si le puedo informar, que en ese caso dónde hay algunos empresarios envueltos, por lo menos a dos de ellos los conozco mucho antes de que Danilo ganara las elecciones, a uno me llevó el gusto de comprarme un automóvil BMW cada dos años (era uno de los dueños de la representación), al otro circunstancias de la politica me han hecho apreciarlo en lo personal, y puedo dar fe y testimonio de que eran ricos antes de sentarse en una oficina pública.
Ahora, como el caso Calamar está en los tribunales, esperemos a ver que dicen los jueces,.porque el papel aguanta todo, y más cuando hay una necesidad para ganar una reelección; en mi caso como Guido, yo tampoco soy imparcial, pues como mis pleitos son míos y los echo siempre yo, pienso que el presidente Danilo Medina es un hombre honrado y es digno de salir este intento de polemizar con el como una igual, buscando ventajas políticas.
Por eso quisiera hacerles este cuento, que por serlo no deja de parecerse a la realidad, de un grupo de funcionarios, también en medio de la pandemia de COVID 19, endeudaron un país para obtener beneficios personales durante años, de modo tal que llegaron al gobierno en Yipetas y ahora andan volando en avionetas.
Entre el mes de septiembre del 2020 y enero del 2021, si, todos andábamos con máscaras en la cara, ese país emitió bonos a través del Ministerio de Hacienda por US$6,500 millones, la emisión más grande de deuda de la historia, que colocó en el mercado de capitales a una tasa de 6.3%, claro primero deberíamos aclarar quien cobraría su comisión por la colocacion, eso nunca lo sabremos pero sospechamos.
Ese dinero llega a ese país, y como el gobierno no tiene dónde usarlo, ese monto pasa por «el mayor y el mejor» y de ahi va al Banco Central a dormir el sueño eterno para beneficios particulares, es bueno señalar que lo colocarom como una forma de inflar las llamadas reservas internacionales, como nunca antes, y multiplicar las ganancias del «mayor y el mejor» en beneficio de sus ejecutivos.
Claro, beneficios para unos y perdida para ese país, pues el dinero está colocado a una tasa al 1,8%, y se paga una tasa de 6.3% a los tenedores de los bonos en el exterior, un verdadero negocio de «
capaperros».
Solo que por esta operación, ganan los ejecutivos de «el mayor y el mejor», pues los «beneficios» derivados de una operación como esta, se reparten en dividendos a sus ejecutivos, uno de ellos se habla de que en un solo año se metió en el bolsillo RD$430 millones, dinero que ha rendido tanto que fue capaz de llegar en Yipeta al gobierno y ahora disfruta hasta de avión privado.
Como lo narrado es un cuento, no tiene Guido ni nadie que ocuparse de eso, pero si les digo que he vivido tantas situaciones que huelo en el ambiente que esto no terminará bien , ¿no lo creen?, cuando caminen en la calle pónganse a contar las Yipetas pintadas de negro, con vidrios oscuros y placas oficiales, el dispendio de nuestros recursos es espantoso.
Y no les pido que cuenten los helicópteros y los aviones propiedad de los funcionarios públicos, porque podrían padecer tortícolis mirando hacia el cielo, si quieren vayan a una inauguración en el interior para que vean lo que es bueno