Dr. Alexis Vargas
Según los entendidos, podría ser el peor primer año de la historia republicana de Estados Unidos.
Canadá, a través de su primer ministro, Mark Carney, le ha dicho a Donald Trump que se largue y que se joda. Si seguimos cediendo ante las imposiciones del magnate, efectivamente, podríamos convertirnos en el Estado 51, y esto no lo vamos a permitir. Trump impuso aranceles del 25% a los vehículos canadienses y del 30% a otras exportaciones, terminando de erosionar una relación bilateral de más de 100 años. Canadá respondió con la mayor represalia de su historia: 155,000 millones de dólares en aranceles a productos estadounidenses, y no se detuvo allí, miró hacia el este y propició una reunión con el líder de China, Xi Jinping. Ottawa incluso revisa disminuir enormemente o retirar ahora los aranceles a vehículos eléctricos chinos, y anuncia cooperación tecnológica y de energía limpia con Beijing.
En América Latina, Claudia Sheinbaum ha dejado claro que cualquier intento de culpar a México es absurdo, no existe ninguna alianza entre los carteles mexicanos y su gobierno, y lo que debe hacer Donald Trump es mirar dentro de sus fronteras, donde las armerías son socios permanentes de los carteles mexicanos que tanto critican y tantos daños le causan a México, y la banca privada interna que se ha dedicado a esconder y legitimar los capitales que generan los grandes males que azotan a los Estados Unidos.
Mientras tanto, la prensa y el pueblo americano se enfrentan a ICE y sus redadas que golpean, apresan, torturan, disparan a quema ropa e incluso asesinan migrantes y ciudadanos. La paciencia del país se ha agotado y las protestas inundan las calles mientras los líderes republicanos, por primera vez, lanzan un ultimátum: cualquier intento militar en Groenlandia será el fin instantáneo de la presidencia de Donald Trump, uniéndose a la fuerza del Partido Demócrata para activar un procesamiento (impeachment) contra el presidente.
Groenlandia, territorio soberano danés y parte de la OTAN, ya fue reforzada tras inversiones de 6.000 millones de dólares: más barcos, más aviones, más drones, material militar, mientras Francia, Alemania y otras naciones de la OTAN incluso han enviado tropas y movilizado armamento a Groenlandia, ratificando la tesis de que las relaciones podrían romperse en cualquier momento y que otro desastre geopolítico más de Donald Trump ocurriría por estos tiempos. Mientras tanto, la diplomacia europea observa con incredulidad cómo Trump afirma que apoderarse de la isla haría a la alianza más formidable, cuando en realidad la dividiría y dañaría los intereses de Estados Unidos, y los grandes beneficiados serían precisamente la Rusia de Vladimir Putin y la China de Xi Jinping. Imágenes del 12 de enero de 2026 muestran un avión del ejército danés aterrizando en el aeropuerto de Nuuk, transportando material bélico y personal militar. La primer ministra danesa recuerda que con inversiones en el último año se reforzó la seguridad de Groenlandia.
En el frente interno, la economía cruje: la inflación se niega a detenerse, el desempleo sube, las solicitudes de trabajo por parte de los desempleados aumentan y la generación de puestos de trabajo disminuye. El gobierno de Donald Trump disfrazó los números en noviembre, pero el pueblo americano no le cree, y esto se refleja en el bajo consumo. La Reserva Federal, bajo Jerome Powell, insiste en su independencia. La deuda total de Estados Unidos alcanza 125% del PIB, con un tercio pendiente de renegociación. Las tasas de la deuda conglomerada de los Estados Unidos pasarán de 1.64% a 3.38% promediada, comprometiendo cerca del 50% del presupuesto nacional solo en el servicio de la deuda. Esta es la razón por la que Donald Trump presiona por todas las vías al presidente de la Reserva Federal para que lleve las tasas por debajo del 2%, lo cual es imposible porque conduciría en el corto plazo a una inflación de al menos dos dígitos. Sin embargo, en un último esfuerzo, el presidente de los Estados Unidos ha ordenado a la fiscal general Pam Bondi, quien dirige el Departamento de Justicia, imputar cargos y perseguir a Jerome Powell, quien no se ha doblegado y ha hecho su malestar público declarándose víctima de persecución política, indicando que no se doblegará y que la Reserva Federal actuará apegada a sus principios y valores y no a presiones políticas, y que este no es el momento para disminuir tasas.
El turismo, que había crecido 9,5% en ingresos durante 2024, decrece más de 15% en 2025, con Las Vegas y Orlando perdiendo 25.000 millones de dólares por cancelaciones de turistas principalmente canadienses. En vivienda, se observa un enrarecido juego con los precios: la realidad es que las ventas están estancadas y los costos de construcción se incrementan por la salida de la mano de obra barata, veloz y eficiente latinoamericana. Aunque el interés por las viviendas ha disminuido por las altas tasas, la oferta también se reduce por el encarecimiento de la mano de obra, producto de la persecución contra migrantes mexicanos y guatemaltecos.
La bolsa muestra la burbuja de las llamadas “7 magníficas” tecnológicas, infladas por expectativas de inteligencia artificial: humanoides, plantas de producción automatizada y generación de videos que Hollywood observa con tranquilidad. Universidades abren carreras de cuatro años para aprender a crear películas con IA mientras el mercado real aún no existe. En este teatro de modernidad y fantasía, el gobierno Trump aparece como un lobo ruidoso cada vez con menos manada, fracturada y arrodillada.
Una de las cosas que sí le ha salido bastante bien al magnate de Mar-a-Lago, o de la torre que lleva su nombre en Nueva York, al estilo de Macondo, ha sido crear la fiebre del olvido al mejor estilo de Macondo: lanzando humo de colores y fuegos artificiales por todas partes, haciendo que la atención sobre la lista Epstein que por los últimos días se disipara y ya ni se comente.
Por un momento se pudo haber pensado que al hacerse con la mayor reserva petrolera del mundo, estimada en 304 mil millones de barriles de petróleo, y al estilo de José Arcadio Buendía, tirando un imán alado por una cuerda buscando no solamente oro —y usando cientos de aviones y helicópteros altamente artillados con los que se apoderó del petróleo venezolano— podría salvar la agonizante economía del gobierno unipersonal del magnate en Trump Tower. Pero no se puede corregir el rumbo cuando el capitán pareciera estar ebrio, girando instrucciones a sus almirantes y generales, Pete Hegseth, Marco Rubio, Kristi Noem, Kash Patel y Marco Rubio, siguiendo las tesis de Peter Navarro y Stephen Miller, entre otros asesores cada uno peor que el otro. Cuando se espera que la secretaria de prensa, Karoline Leavitt, disminuya el fulgor del discurso, sale regañando a los periodistas en la Casa Blanca y empeorando la situación o a lo menos volviendo la más preocupante. La suerte está echada porque noviembre de 2026 está a la vuelta de la esquina, y quienes se quedarán sin curules como representantes y como senadores son los más afectados, siendo a ellos a quienes más les conviene salir de la pesadilla, y la pesadilla no son eventos, es Donald Trump.
No se puede dejar a un lado el papelazo que han jugado la pseudo líder opositora venezolana María Corina Machado quien ingresó a la Casa Blanca con una cartera aparentemente con entregas de Amazon y una caja que contenía una medalla que marcaría su arrodillamiento y lambonismos ante el autoproclamado Rey de la Audiencia que dirige los destinos del actual Capitanía General de Venezuela «qué diría Bolívar?». Y por su parte la ultraderechista presidente italiana Georgia Merloni quién pregonando pendejadas le lava la cara a Donald Trump ante la Unión Europea por sus pretensiones expansivas imperialistas hacia Groenlandia
Hoy, a las 12 del día, se cumple un año del segundo gobierno de Donald J. Trump, y se espera que, al hablarle a la nación, pretenda vender una realidad surrealista e inexistente. Estamos seguros de que en su alocución presentará un discurso de magia, una América insuperable y un país radiante, cuando en realidad podría ser el peor primer año de un presidente en la historia republicana de Estados Unidos, con la economía interna desangrándose, la geopolítica tambaleándose y la confianza ciudadana erosionándose.
