EL ANTIDOTO CONTRA LA IDIOTEZ

Altanto.com.do

Por: Humberto Salazar

José Ortega y Gasset no es simplemente el nombre de una calle de la capital dominicana, en el se identifica a uno de los más grandes filósofos de habla hispana, nacido en Madrid a finales del siglo XIX, en sus ensayos cargados de profundos planteamientos sobre nosotros mismos, plantea nuestra relación con nuestras circunstancias, y como esto va a modelar nuestras vidas.

Uno de los escritos más conocidos de Ortega, está contenido en el libro «La Rebelión de las Masas», escrito en 1930, dónde este genio de habla hispana, logra mirar hacia el futuro y describe la era en qué vivimos en este siglo XXI, esa en que esos colectivos a los que llamamos «masa» o esa palabra absurda llamada «pueblo», imponen la mediocridad y el facilisimo por encima de la individualidad.

Quien duda que estamos en una era donde se impone lo mediocre, lo de mal gusto, las palabras soeces, la mala educación, la riqueza fácil, los chistes subidos de tono y hasta las casas llenas de payasos imbéciles para alegrar a una «masas» o «pueblo», que se idiotiza frente a una pantallita que sirve para evitar que cada uno piense por si mismo y se dedique a plantearse el papel que debe jugar en una sociedad cualquiera.

Pero además, que le puede importar a un idiota (aquel que no le interesa lo público según la acepción griega), el crecimiento de su ser interno y el cultivo de su individualidad como ser humano, cuando puede ocultarse dentro de un grupo enorme, esa masa o pueblo, que disfruta observando ridiculeces ajenas, mas las exaltacion de unas carencias personales que no son más que un espejo de las de ellos mismos.

Vivimos en la era de la mediocridad, ahora todos quieren que seamos iguales, solo que hay algunos que nos negamos a cambiar los libros por el entretenimiento inútil, suponemos es nuestro derecho, y tambien nos negamos a idiotizarnos entregándonos al festival de busca «likes» y «views», confundiendonos con una «masa» y un «pueblo» alienado y dedicado a lo banal y superficial.

La República Dominicana de hoy es un país donde la mediocridad, el dinero fácil y el uso de drogas parecen ser una realidad cotidiana y por eso hay que transparentarla y ponerla a los ojos de todos; el mérito al esfuerzo individual al parecer ya fue sustituido por el mal hablar y la ignorancia, que parecen ser la meta de esa «masa» llamada también «pueblo», que solo busca acomodarse a los demás para pasar desapercibido.

Hace casi un siglo Ortega nos advierte que es necesario sobreponerse a esa «masa» que intenta someternos, y hacernos idiotas, le agrego yo, ese grupo mayoritario que celebra su propia ignorancia con aplausos a los mediocres, a ese democratismo que pretende hacemos creer que todos somos iguales, y en términos absolutos eso no es cierto.

Una minoria siempre se negará a ser parte de una «masa» o «pueblo» idiotizado, no es ni será parte del combo que aplaude las idioteces transmitidas para mantener a las «masas» y a eso que llaman «pueblo» en su fase de idiotas y tontos útiles en forma permanente, algunos siempre se mantienen lejos de esos miles de ignorantes que se rien mirando en otros sus propias desgracias.

El antídoto contra la idiotez del nosotros en lo colectivo, es el ejercicio responsable de la individualidad, rechazando ese afán de las «masas» de engullirnos para exaltar el mal gusto y la agresión contra la cultura.

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