Un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) volvió a encender las alarmas sobre ciertos alimentos que forman parte del consumo cotidiano en América Latina y gran parte del mundo.
La advertencia proviene de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), el brazo científico de la OMS que se encarga de clasificar sustancias según su potencial carcinógeno. En este caso, el foco está en las carnes procesadas, que han sido clasificadas en el Grupo 1: cancerígenas para los humanos, el mismo grupo en el que se encuentra el tabaco, el asbesto y el alcohol.
¿Qué son carnes procesadas?
Son aquellas que han sido transformadas mediante salazón, curado, fermentación, ahumado u otros procesos para mejorar su sabor o conservación. La lista incluye:
Salchicha
Longaniza
Tocino
Jamón
Salami
Mortadela
Chorizo
Hot dogs (perros calientes)
¿Qué significa estar en el Grupo 1?
La inclusión en el Grupo 1 no implica que todos estos productos sean igual de peligrosos que el cigarrillo, sino que hay evidencia científica concluyente de que sí causan cáncer en humanos. En el caso de las carnes procesadas, las investigaciones han encontrado una fuerte relación con el cáncer colorrectal, aunque también se han identificado posibles vínculos con el cáncer de estómago y otros tipos.
De hecho, la OMS estima que consumir 50 gramos diarios de carne procesada (unas 2 rebanadas de tocino o una salchicha) aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en un 18%.
¿Quiénes corren mayor riesgo?
El peligro es mayor para las personas que:
- Consumen estos productos frecuente y habitualmente
- Tienen antecedentes familiares de cáncer colorrectal
- Llevan una dieta baja en fibra y vegetales
- Fuman o beben alcohol regularmente (estos factores aumentan el riesgo combinado)
¿Qué recomiendan los expertos?
Los profesionales de la salud no sugieren eliminar por completo estos productos si forman parte de tu cultura o hábitos, pero sí reducir su consumo al mínimo.
Moderación es la clave. Algunas recomendaciones incluyen:
- Limitar el consumo a ocasiones especiales
- Optar por carnes frescas o cocidas en casa
- Leer las etiquetas: evitar productos con muchos conservantes como nitratos y nitritos
- Priorizar dietas ricas en frutas, verduras, legumbres y cereales integrales
Alternativas más saludables
- Pollo o pescado al horno o a la plancha
- Legumbres (lentejas, garbanzos, frijoles)
- Tofu o tempeh como fuentes de proteína vegetal
- Frutas y verduras crudas o cocidas al vapor
La clasificación de la OMS no busca alarmar sin sentido, sino informar con base científica. Así como sucedió con el tabaco décadas atrás, la evidencia sobre ciertos alimentos procesados permite tomar decisiones más conscientes para cuidar la salud a largo plazo.
No se trata de vivir con miedo, sino de informarse, equilibrar la dieta y reducir el consumo de productos que, aunque sabrosos, pueden tener consecuencias graves con el tiempo.
