Apple presentó este viernes sus nuevos teléfonos de gama alta, el iPhone 18 Pro y el iPhone 18 Pro Max, dos modelos que mantienen buena parte de la apariencia de la generación anterior, pero incorporan importantes modificaciones en su estructura interna para mejorar el rendimiento y la gestión del calor.
A nivel estético, los nuevos dispositivos conservan la línea general de sus predecesores. Entre las diferencias destaca una Dynamic Island más pequeña y una nueva selección de colores, que incluye negro, plateado, azul glaciar y burdeos.
Los cambios más relevantes se encuentran en el interior de los equipos. Apple rediseñó el sistema de refrigeración e incorporó una cámara de vapor con una superficie de contacto tres veces mayor, diseñada para trabajar de manera más eficiente junto al nuevo procesador A20 Pro.
Esta modificación busca responder especialmente a las mayores exigencias térmicas asociadas a las funciones de inteligencia artificial y a las tareas de alto rendimiento que pueden ejecutar los nuevos dispositivos.
La compañía también ha introducido mejoras en el apartado fotográfico, reforzando las capacidades ópticas de una generación que apuesta por mantener el diseño exterior, mientras concentra buena parte de su evolución tecnológica en el interior.
EJ

