PUERTO RICO.-Según un vídeo capturado por la madre de las menores afectadas por la persecución, los hombres utilizaban, en sus chalecos, las insignias de “Police” y “ICE”
Mientras una familia dominicana se mantiene durmiendo en la sala por el terror vivido tras un operativo migratorio, la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI, en inglés) en San Juan, adscrita al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés), negó este martes que los hombres que llegaron a la vivienda –encapuchados, armados y con aparentes insignias federales– fueran sus agentes.
La prensa reporto la denuncia de una madre dominicana –cuya identidad es protegida– sobre un supuesto operativo que impactó a sus dos hijas, quienes, en estado de pánico, presenciaron cómo presuntos agentes de ICE intentaban entrar a su residencia, en Puerto Nuevo, en búsqueda de un inmigrante.
“No eran agentes de ICE-HSI”, respondió, por escrito, la oficial de prensa de HSI San Juan, Sandra Colón, quién refirió preguntas adicionales a las oficinas de ICE Media, en Washington D.C.
Medios importantes esperan por declaraciones, tanto de ICE Media como la oficina central del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés), sobre si, en efecto, se trataba de agentes de ICE. También, se inquirió sobre si hay alguna investigación en curso en cuanto a que personas no autorizadas estén utilizando presuntas insignias falsas para perseguir inmigrantes en las comunidades.
Al principio de la segunda administración de Donald Trump, el presidente autorizó a agentes de otras agencias del DHS a colaborar en las redadas migratorias para arrestar a más personas. En otros operativos reportados por El Nuevo Día, HSI ha negado que se tratase de sus agentes, como ocurrió en este incidente.
Hasta el 26 de agosto, los arrestos de ICE en Puerto Rico, en lo que va de año, sobrepasaban el millar y casi tres cuartas partes eran personas de nacionalidad dominicana.
De acuerdo con un vídeo captado por la residente de Puerto Nuevo, varios oficiales supuestamente entraron hasta su marquesina –sin una orden de allanamiento– porque deseaban arrestar a un inmigrante que se había escondido, sin permiso, en la casa.
“Mis hijas no se me despegaban. Están bien nerviosas, bien asustadas. Siguen preguntando si van a volver. No quieren dormir aquí, porque dice que pueden entrar mientras estemos durmiendo”, relató la mujer, horas después del incidente.
La madre de las dos niñas, de 4 y 8 años, relató el sábado que le suplicó a los presuntos agentes que “no entraran de nuevo” por sus hijas. Incluso, les dijo que iba a cooperar para que no le abrieran un expediente, pero que estaba esperando que llegara una abogada para representar al inmigrante que intentaban arrestar, para que velara por los derechos del hombre.
Ante el sufrimiento de sus hijas –que hasta pensaron que se llevarían a su madre arrestada–, la mujer siguió grabando a los hombres encapuchados hasta que se fueran de la propiedad.
