El presidente estadounidense Donald Trump anunció que ve con buenos ojos una disminución de los aranceles aplicados a productos importados desde China, reduciéndolos del 145% actual al 80%. Esta declaración se produce en la antesala de un encuentro clave entre representantes de Estados Unidos y China que se celebrará este sábado en Suiza.
A través de su plataforma Truth Social, Trump manifestó: “¡Un arancel del 80% para China suena adecuado! Ahora depende de Scott B.”, haciendo alusión al secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien liderará la delegación estadounidense en las conversaciones.
Este diálogo marca la primera reunión de alto nivel entre ambas potencias desde que el senador Steve Daines visitó Pekín en marzo y sostuvo una reunión con el primer ministro chino, Li Qiang. La delegación norteamericana llega a Suiza con el objetivo de lograr un entendimiento comercial “equitativo”, en un contexto donde la dinámica portuaria se ha visto afectada por las restricciones mutuas.
Aunque los aranceles inicialmente planteados por Trump el pasado 2 de abril eran del 34%, la nueva cifra representa una rebaja sustancial que podría tener efectos importantes en el comercio bilateral. Desde Washington se ha argumentado que las tarifas altas fueron una respuesta a prácticas económicas consideradas injustas por parte de China y a su decisión de aplicar represalias en lugar de negociar.
El enfoque de la administración estadounidense en esta ronda de conversaciones apunta a encontrar soluciones viables que mejoren la relación comercial, sin ceder en lo que consideran intereses nacionales estratégicos.