Puerto Príncipe.- El Consejo Presidencial de Transición de Haití (CPT) calificó este lunes como un “gran paso adelante” la decisión del Departamento de Estado de Estados Unidos de declarar a la coalición criminal Viv Ansanm y a la pandilla Grand Grif como organizaciones terroristas transnacionales.
A través de un comunicado publicado en sus redes sociales, el órgano de dirección haitiano afirmó que los delitos transnacionales están convirtiendo a Haití en un “infierno” para su población. “Cuando Estados Unidos reconoce a los bandidos nacionales y a sus aliados internacionales como terroristas, se avanza en la lucha contra el terror en el país”, indicó el CPT, destacando que esta decisión permitirá tomar medidas más concretas contra estos grupos y sus redes internacionales.
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, afirmó que estas bandas representan una amenaza directa para la seguridad nacional estadounidense y para la región. “Han asesinado y siguen atacando a ciudadanos haitianos, fuerzas de seguridad y personal de la Misión de Apoyo Multinacional a la Seguridad (MSS)”, expresó.
El CPT también anunció que ha ratificado un “presupuesto de guerra” para enfrentar a los grupos armados y prometió colaborar con cualquier nación que apoye la lucha contra el crimen organizado. Asimismo, pidió al primer ministro Alix Didier Fils-Aimé que instruya al Ministerio de Justicia para que el sistema judicial actúe contra los ciudadanos haitianos sancionados internacionalmente por sus presuntos vínculos con las bandas.
Además, el Consejo denunció que actores internos y externos utilizan el país para operaciones ilegales como el narcotráfico, tráfico de armas, municiones, órganos y lavado de dinero, lo que ha provocado una violencia desbordada contra la población.
Finalmente, el organismo subrayó la urgencia de erradicar el sistema de criminalidad transnacional para establecer las bases de unas elecciones libres, creíbles y transparentes, y devolver la estabilidad y la paz a Haití.
Cabe recordar que el pasado viernes, el Gobierno haitiano declaró estado de emergencia por tres meses en todo el país, en respuesta al creciente control de las bandas armadas.