El Vaticano confirmó este martes la anulación del Anillo del Pescador del papa Francisco, dieciséis días después de su fallecimiento, como parte del protocolo previo a la elección de su sucesor en el cónclave que inicia mañana.
El portavoz de la Santa Sede, Matteo Bruni, explicó que la destrucción del anillo y los sellos oficiales con los que Francisco autentificaba documentos fue realizada por decisión de los cardenales reunidos en las congregaciones generales. El proceso incluyó la incisión de una cruz sobre el anillo, lo que invalida su uso.
Esta práctica, establecida en la constitución apostólica Universi Dominici Gregis, tiene como propósito evitar falsificaciones durante el periodo de sede vacante, que se activa tras la muerte del pontífice.
El camarlengo, cardenal Joseph Kevin Farrell, fue el encargado de constatar la defunción de Francisco y de retirar el anillo, lo que formalmente marcó el fin de su pontificado.