Las autoridades españolas han abierto una investigación para esclarecer el robo de cableado de cobre que, el pasado domingo, causó serias interrupciones en el servicio ferroviario, particularmente en la línea de alta velocidad que conecta Madrid con Sevilla. Este robo ha sido calificado como un «acto de sabotaje» por el Ministerio del Interior, que confirmó la apertura de un expediente para identificar a los responsables.
El robo se produjo en cinco puntos de la línea de alta velocidad en la provincia de Toledo, a pocos kilómetros entre sí, lo que afectó no solo el trayecto Madrid-Sevilla, sino también otras rutas clave como Madrid-Málaga, Madrid-Granada y Madrid-Valencia. Esta interrupción trastocó los planes de más de 10,000 pasajeros y provocó retrasos de hasta 10 horas en al menos 30 trenes.
Aunque el tráfico ferroviario comenzó a normalizarse el lunes por la mañana, las autoridades han insistido en la gravedad de este acto coordinado, alertando sobre los riesgos que estos sabotajes suponen para la seguridad del sistema. El ministro de Transportes, Oscar Puente, destacó que el robo fue ejecutado por individuos que sabían exactamente lo que estaban haciendo, lo que refuerza la teoría de un sabotaje organizado.
Este incidente se produce apenas una semana después de un masivo apagón eléctrico que paralizó el transporte en toda la península ibérica, lo que desató fuertes críticas por parte de la oposición. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, comparó las imágenes de los pasajeros atrapados durante el apagón con situaciones «impropias de la cuarta economía del euro».