Una nueva capa de horror y traición se suma al caso del asesinato del joven taxista Luis Rafael Rosario Martich, conocido como «Ray», de apenas 20 años, cuyo cuerpo fue hallado con un disparo en la cabeza en la comunidad El Higüero, Santo Domingo Norte. Investigaciones recientes revelan que los dos presuntos autores del crimen no actuaron solos y que el asesinato habría sido parte de un plan premeditado que incluía la venta del vehículo de la víctima por 300 mil pesos.
Un video que circula en medios muestra el momento en que uno de los implicados aborda el taxi de Ray, seguido de su desaparición. Posteriormente, bajo presión, uno de los detenidos confesó el crimen, pero aclaró que no fue quien disparó, señalando como autor material a otro individuo identificado como Jeffrey Vázquez Dísla, quien aún está prófugo. La Policía Nacional confirmó que Diego Rivera Jiménez, de 25 años, fue arrestado y enfrenta tres meses de prisión.
Entre dolor y rabia, los familiares de Ray exigen justicia y denuncian que el joven fue víctima de una traición planificada. Lo recuerdan como un muchacho trabajador, respetuoso y responsable, que salió de su casa en Guaricanos la mañana del 29 de junio para cumplir con un servicio de taxi… sin saber que no volvería. El crimen ha generado conmoción por su brutalidad y por la aparente indiferencia con la que fue ejecutado.
