Madrid, España — Una ola de especulaciones ha sacudido la Casa Real tras conocerse que la reina Letizia podría haber utilizado el Falcon presidencial en al menos 33 vuelos a República Dominicana entre 2019 y 2023 —sin que ninguno aparezca en su agenda oficial—, según revelaciones del periodista Albert Castillón.
Castillón afirma que, al considerar años previos, el número de viajes rondaría los 50 o más, lo que ha generado interrogantes por la aparente ausencia de actos institucionales durante estas visitas. Algunos medios señalan que un tercio del total, alrededor de 11 vuelos, serían totalmente “sin motivo oficial”, incluyendo escalas o desplazamientos no registrados.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, justificó estos vuelos explicando que la mayoría fueron escalas técnicas necesarias para trasladarse a América Latina. Aclaró que hubo 62 pasos por República Dominicana, aunque solo siete fueron considerados destinos finales. Además, aseguró que tres viajes eran oficiales —realizados por el presidente, el rey y el ministro de Exteriores—, y el resto meras escalas técnicas.
Sin embargo, críticos cuestionan si el Falcon está siendo utilizado como “taxi” personal con fondos públicos, para viajes privados o con intereses no declarados. La polémica ha llegado al Congreso, donde diputados del Partido Popular han exigido explicaciones detalladas: fechas, motivos, coste y acompañantes en cada vuelo.
Mientras en Zarzuela reina el silencio, el escándalo amenaza con profundizar el desgaste institucional, justo cuando el debate sobre transparencia y uso de recursos públicos se encuentra en el centro del panorama político español.