Los aros solares, también conocidos como halos solares, son fenómenos ópticos que se observan como un círculo de luz alrededor del sol, a menudo con los colores del arcoíris. Su apariencia es impactante y puede causar curiosidad o preocupación en quienes lo observan por primera vez, pero se trata de un evento natural y completamente inofensivo.
¿Por qué se forman?
Los halos solares se forman cuando la luz del sol atraviesa cristales de hielo que están suspendidos en la atmósfera, específicamente en nubes altas llamadas cirros o cirrostratos. Estos cristales actúan como pequeños prismas, refractando (doblando) y reflejando la luz solar, lo que genera un anillo de luz brillante y, en ocasiones, con colores similares a los del arcoíris.

Generalmente, el halo se forma a 22 grados alrededor del sol, por eso también se le conoce como halo de 22 grados. Es una distancia constante debido al ángulo específico en el que la luz se refracta al pasar por los cristales de hielo.
¿Qué significa su aparición?
Aunque algunas personas asocian su aparición con eventos sobrenaturales o desastres naturales, los halos solares no tienen ningún significado místico o catastrófico. En términos meteorológicos, su presencia puede indicar que se aproximan cambios en el clima, como lluvias o tormentas, ya que las nubes cirros suelen preceder a sistemas frontales.
- Es un fenómeno óptico natural.
- Se produce por la refracción de la luz solar en cristales de hielo en la atmósfera.
- Es inofensivo y no representa riesgo para la salud.
- Puede ser un indicio de cambios en el clima.