La Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental (DIGEIG) concluyó que el exdirector del Instituto Tecnológico de las Américas (ITLA), Rafael Feliz García, y el coordinador de Gabinete, Winston Paulino, incurrieron en una falta ética al promover aportes económicos entre empleados de la institución para un movimiento político.
De acuerdo con un Informe de Investigación Especial, la directora de la DIGEIG, Milagros Ortiz Bosch, consideró que la práctica, ya fuera mediante contribuciones voluntarias o forzosas, compromete la integridad institucional y podría dar lugar a sanciones administrativas.
Por esa razón, la entidad remitió el informe al Ministerio de Administración Pública (MAP) para que inicie el procedimiento disciplinario correspondiente y determine las sanciones que establezca la ley.
El documento señala que ambos funcionarios habrían utilizado mecanismos de recaudación dentro del ITLA, una acción que, según la DIGEIG, contraviene las disposiciones de la Ley 41-08 de Función Pública, que prohíbe este tipo de prácticas.
