La Defensa Pública en Santiago alertó sobre la grave situación de niñas y adolescentes detenidas en la ciudad, quienes son enviadas al destacamento policial de Pueblo Nuevo y permanecen encerradas en una misma celda junto a mujeres adultas mientras esperan sus procesos judiciales.
Ramona Curiel, responsable de representar a menores de edad en la Oficina de la Defensoría Pública, denunció que esta práctica no solo viola protocolos de protección, sino que además expone a las menores a riesgos mayores. Según señaló, se han registrado casos en los que agentes de seguridad del destacamento, en lugar de garantizar su cuidado, les han solicitado favores sexuales.
“Incluso hay un proceso que se está investigando actualmente”, afirmó Curiel.
Explicó que el único centro de privación de libertad para niñas y adolescentes del país es el Instituto de Señoritas, ubicado en Santo Domingo. Por ello, cuando son detenidas en Santiago y deben esperar medidas de coerción, permanecen en el área de mujeres del destacamento de Pueblo Nuevo.
Actualmente, todas las privadas de libertad son mantenidas en una sola celda, con capacidad máxima para 10 personas, compartiendo espacio con adultas y en condiciones que han sido calificadas como deplorables.
