Una mujer de 42 años perdió su pierna izquierda tras ser atacada por su propio perro en un hecho ocurrido el pasado 10 de diciembre en su residencia, en el estado de Tennessee, Estados Unidos.
La víctima fue identificada como Amanda Mears, trabajadora del sector salud, quien resultó gravemente herida al intentar separar a dos de sus perros —un pitbull mestizo llamado Dennis y un bulldog americano identificado como Ralphie— durante una pelea dentro de la vivienda.
De acuerdo con reportes médicos citados por el medio Antena 3, Mears sufrió severas lesiones en la pierna izquierda, así como mordeduras en la mano y una fractura en el brazo derecho. Tras ser trasladada de urgencia a un hospital de Nashville, los especialistas determinaron que la amputación era necesaria para evitar complicaciones mayores y un prolongado proceso quirúrgico.
La propia Mears relató que el animal se aferró con extrema fuerza a su pierna, causándole daños irreversibles. En un intento desesperado por liberarse, trató de inmovilizar al perro mientras pedía ayuda.
Luego del ataque y priorizando la seguridad de su hijo de 10 años, la mujer tomó la decisión de sacrificar al animal. Aseguró que el perro nunca había mostrado conductas agresivas y que siempre fue dócil dentro del entorno familiar.
Actualmente, Mears enfrenta un proceso de recuperación complejo, además de elevados gastos médicos. Familiares y allegados iniciaron una campaña de recaudación de fondos para ayudar a cubrir los costos del tratamiento y la colocación de una prótesis en los próximos meses.
