El abogado y presidente de la Fundación Primero Justicia, Miguel Surún Hernández, criticó duramente los planes del Gobierno relacionados con el Jardín Botánico Nacional, acusando a las autoridades de tener una «obsesión» por intervenir el área protegida.
Según Surún Hernández, aunque el ministro de Medio Ambiente afirmó que no se mutilará el Jardín, se proyecta la construcción de seis edificios, la ampliación de un anfiteatro y hasta la instalación de un dispensario médico dentro del recinto, lo que a su juicio transforma completamente su esencia.
“El Jardín Botánico es un tesoro, protegido por la Ley 456, destinado a la educación y al estudio en materia botánica. Sin embargo, ahora será intervenido para establecer estructuras gubernamentales, meter botellas y destruirlo completamente”, expresó el jurista.
El también activista ambiental comparó esta situación con lo ocurrido hace dos décadas en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, donde, tras la construcción de oficinas y destacamentos, recientemente se aprobó la tala de más de 900 árboles.
Surún Hernández alertó que estas intervenciones podrían cambiar de forma irreversible la naturaleza del Jardín Botánico, violando su propósito científico y ecológico, y llamó a la ciudadanía a mantenerse vigilante ante lo que considera una amenaza al patrimonio ambiental del país.
