SANTO DOMINGO.- Las recientes lluvias torrenciales en la capital dominicana han evidenciado las persistentes deficiencias en el sistema de drenaje, a pesar de la inversión estatal en la construcción de cañadas. Residentes y urbanistas coinciden en la urgencia de una intervención integral para mitigar los efectos de las inundaciones. El presidente Luis Abinader ha destacado la inversión de más de 5,000 millones de pesos en la construcción de más de 50 kilómetros de cañadas a nivel nacional, pero los problemas de drenaje persisten.
Las autoridades locales, incluyendo a la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, han señalado que la acumulación de residuos sólidos, especialmente plásticos, obstruyen los imbornales y colectores, agravando la situación. Expertos en urbanismo como Omar Rancier y Marcos Barinas critican la falta de planificación urbana y la priorización de la “ingeniería dura” (tuberías y alcantarillados) sobre soluciones integrales que incluyan espacios verdes y suelos permeables. El director del COE, Juan Manuel Méndez, explicó que las lluvias superaron la capacidad de absorción del suelo y de la infraestructura de drenaje existente.

SANTO DOMINGO.- Las recientes lluvias torrenciales en la capital dominicana han evidenciado las persistentes deficiencias en el sistema de drenaje, a pesar de la inversión estatal en la construcción de cañadas. Residentes y urbanistas coinciden en la urgencia de una intervención integral para mitigar los efectos de las inundaciones. El presidente Luis Abinader ha destacado la inversión de más de 5,000 millones de pesos en la construcción de más de 50 kilómetros de cañadas a nivel nacional, pero los problemas de drenaje persisten.