Una revelación reciente podría cambiar el rumbo del proceso judicial por el colapso del techo del Jet Set Club, tragedia que cobró la vida de 235 personas y dejó más de 180 heridos. La defensa de los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, principales acusados en el caso, ha puesto en tela de juicio la imparcialidad del principal testigo del Ministerio Público: Gregorio Adames Arias, conocido como Gregory.
Según documentación presentada por los abogados de los imputados, Gregory habría recibido un pago de RD$363,005.02 por concepto de prestaciones laborales de parte de Inversiones E & L, SRL empresa propietaria del Jet Set apenas un día antes de rendir su testimonio ante las autoridades. Además, firmó un descargo y finiquito legal frente a un notario público, lo que ha encendido las alarmas sobre un posible conflicto de interés.
El abogado de Gregory, Luis Andrés Aybar, defendió la legitimidad del pago y aseguró a Noticias SIN que se trató de una compensación laboral completamente desligada del proceso judicial. “Es un derecho que le correspondía como exempleado”, explicó.
A pesar de no refutar directamente las acusaciones de Gregory, quien aseguró que los hermanos Espaillat tenían conocimiento previo del deterioro estructural del local, la estrategia de la defensa apunta claramente a debilitar su credibilidad como testigo.
Este nuevo giro añade tensión a un caso ya complejo, en el que la solidez de los testimonios podría ser determinante para establecer responsabilidades.