El desarrollo del sector de las telecomunicaciones en la República Dominicana enfrenta dos retos importantes: la necesidad de ampliar el acceso a una conectividad significativa y la elevada carga impositiva que recae sobre las empresas del sector.
Así lo expresó Guido Gómez Mazara, presidente del Consejo Directivo del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), durante su participación en el Primer Congreso de Tecnología del Indotel, un evento que reúne a especialistas nacionales e internacionales para debatir sobre transformación digital.
Gómez Mazara advirtió que los altos impuestos a las compañías proveedoras de servicios tecnológicos representan un freno para el crecimiento y la competitividad del sector. “No se puede fomentar una competencia real cuando el actor clave del sistema siente un impacto negativo directo de las políticas fiscales”, afirmó. En ese sentido, propuso una alianza estratégica con el sector privado como uno de los principales retos que tiene el Indotel en la actualidad.
Respecto a la cobertura, el funcionario destacó que más del 95 % del territorio nacional ya cuenta con acceso a internet, gracias en parte al despliegue de fibra óptica. No obstante, precisó que el objetivo es lograr una conectividad significativa, es decir, un acceso estable, seguro, accesible y útil para la vida cotidiana y el desarrollo económico.
Durante un panel junto a representantes de Chile, Panamá y Paraguay, Gómez Mazara explicó que para avanzar hacia una digitalización más profunda se requiere más inversión y un mejor entendimiento del lenguaje tecnológico en la formulación de políticas públicas.
Esto se vincula directamente con la reducción de la brecha digital, una meta que el Indotel intenta alcanzar a través de medidas como la instalación de internet en destacamentos policiales y la transición de la televisión análoga a la televisión digital.
Finalmente, el titular del Indotel mencionó entre los próximos proyectos institucionales la implementación de servicios de telemedicina en provincias del sur del país, con el propósito de acercar la atención médica a poblaciones alejadas y reducir su traslado hacia centros hospitalarios en la capital.