Londres, Reino Unido.– El expríncipe británico Andrés, duque de York, ha vuelto a quedar bajo escrutinio público tras la difusión de unas imágenes obtenidas por el portal estadounidense TMZ, que lo muestran jugando con un niño pequeño en 2011 dentro de su residencia de Royal Lodge, en Windsor.
Las fotografías, tomadas hace más de 15 años, exhiben al hijo menor de la reina Isabel II arrodillado frente al menor mientras ambos se pasan una pelota sobre una alfombra. El detalle que ha generado controversia es el diseño del objeto: la pelota está pintada como un pecho femenino, con un pezón rosado, lo que transforma lo que podría parecer un juego inocente en una escena considerada por muchos como provocadora.
Según los reportes, el niño aparenta tener menos de dos años. Las imágenes han sido calificadas como “perturbadoras” por varios medios británicos, y han reavivado las críticas hacia Andrés en medio de las investigaciones por sus vínculos con el financista y delincuente sexual Jeffrey Epstein.
La publicación de estas fotos coincide con un momento delicado para el expríncipe, quien recientemente fue detenido en el condado de Norfolk en el marco de una investigación vinculada al caso Epstein, aunque fue liberado tras 11 horas de arresto. Las autoridades británicas han confirmado que las pesquisas incluyen allanamientos en sus propiedades y que se analizan posibles delitos relacionados con mala conducta en un cargo público.
