La tensión diplomática entre República Dominicana y Nicaragua aumentó este miércoles luego de que ambos gobiernos intercambiaran declaraciones sobre la situación política del país centroamericano.
El Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex) condenó el anuncio del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, de eliminar la vía electoral en su país, al considerar que la medida representa un retroceso para la democracia.
Horas después, la Cancillería de Nicaragua respondió mediante un comunicado en el que arremetió contra las autoridades dominicanas, a las que calificó de «voces vasallas» y «servidumbres vergonzosas», aunque aclaró que sus críticas no estaban dirigidas al pueblo dominicano.
En su respuesta, el Gobierno nicaragüense no abordó el cuestionamiento formulado por República Dominicana sobre la supresión del mecanismo electoral, sino que centró su pronunciamiento en rechazar y descalificar la postura oficial expresada por Santo Domingo.
