El multimillonario Elon Musk, una vez aliado cercano del expresidente Donald Trump, ha anunciado la creación de un nuevo movimiento político en los Estados Unidos, llamado «Partido de América». Su objetivo: desafiar lo que él califica como un sistema de partido único y devolverle libertad a la ciudadanía.
Este sábado, Musk comentó en su red social X que, al analizar la política actual, “cuando se trata de arruinar nuestro país con el despilfarro y la corrupción, vivimos en un sistema de partido único, no en una democracia”. En ese contexto, lanzó oficialmente su iniciativa: “Hoy se forma el Partido de América para devolverles su libertad”.
La decisión vino impulsada por una encuesta publicada el viernes, Día de la Independencia, en X, en la que más de 1,2 millones de usuarios respondieron a sí o no a si deseaban independizarse del sistema bipartidista —al que algunos califican de unipartidista— vigente durante casi dos siglos. Según Musk, “¡en una proporción de dos a uno han dicho que sí a un nuevo partido político, y lo tendrán!”.
Este movimiento surge en medio de un cruce abierto con Trump, reavivado a finales del mes pasado cuando el expresidente abogó en el Congreso por una ambiciosa ley presupuestaria. Musk se mostró en contra del proyecto y criticó a los republicanos por respaldar “la esclavitud de la deuda”. El multimillonario insistió en que crearía un movimiento político para enfrentarse a legisladores que, tras hacer campaña por reducir el gasto federal, optaron por el incremento de un déficit estimado en 3,4 billones de dólares en diez años.
Tras estas críticas, Trump reaccionó amenazando con deportar a Musk —originario de Sudáfrica, nacionalizado estadounidense en 2002— y retirar fondos federales de sus empresas. “Tendremos que estudiarlo”, declaró el expresidente a los periodistas. Cabe recordar que Musk no puede aspirar a la presidencia estadounidense, ya que la Constitución exige que los candidatos hayan nacido en el país.
Este anuncio marca un giro en la trayectoria política de Musk, quien fue el mayor donante de Trump durante las elecciones de 2024 y sirvió como cabeza del efímero “Departamento de Eficiencia Gubernamental”, desde donde impulsó recortes al aparato federal.