El Ejército de Nepal anunció este miércoles la extensión del toque de queda hasta el jueves, tras la ola de protestas que ha dejado al menos 25 muertos, la sede del Parlamento incendiada y el principal aeropuerto del país paralizado.
La decisión se produjo luego de que el primer ministro KP Sharma Oli presentara su dimisión, dejando a las fuerzas armadas a cargo de la seguridad nacional. En un comunicado, el Ejército explicó que la medida es “necesaria para salvaguardar la paz y la seguridad” en Katmandú, donde manifestantes se enfrentaron a las autoridades en rechazo a la prohibición de redes sociales, considerada como un intento de censura.
Nepal atraviesa una de sus mayores crisis políticas y sociales en las últimas décadas. Las restricciones digitales y el aumento del malestar ciudadano desencadenaron protestas masivas en la capital y otras regiones. La comunidad internacional sigue de cerca la situación, mientras organizaciones humanitarias expresan preocupación por la represión y el impacto en los derechos fundamentales de la población.
