Una doctora venezolana de 65 años, Marggie Xiomara Orozco Tapias, fue condenada a 30 años de prisión, la pena máxima prevista en la legislación del país reservada para delitos como homicidio, secuestro o violación, tras enviar un audio por WhatsApp en el que criticaba al presidente Nicolás Maduro y llamaba a votar en su contra durante la campaña de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024.
Orozco compartió el mensaje en un grupo de vecinos de San Juan de Colón, estado Táchira, responsabilizando a Maduro de la crisis económica. La grabación llegó a manos de simpatizantes del oficialismo, quienes la denunciaron ante la Fiscalía y la amenazaron con quitarle beneficios sociales.
El 5 de agosto, ocho días después de las elecciones cuyo triunfo Maduro asegura haber ganado sin presentar pruebas, policías acudieron a su vivienda y la llevaron “para una entrevista”. Su familia pasó tres días sin conocer su paradero. Desde entonces, permanece detenida, pese a haber sufrido un infarto.
El 16 de noviembre, la jueza Luz Dary Moreno Acosta la condenó por traición a la patria, conspiración e incitación al odio, argumentando según el testimonio del hijo de Orozco que sus palabras “ponen en riesgo la paz de Venezuela” y podrían servir de excusa para una supuesta invasión estadounidense.
El caso se suma a una serie de procesos judiciales contra ciudadanos acusados por publicaciones o comentarios en redes sociales, en un contexto donde las autoridades insisten en que la libertad de expresión “no es absoluta”.
