El dirigente del Partido Revolucionario Moderno, y coordinador de Transporte del gobierno, Deligne Ascención Burgos, resaltó cómo la República Dominicana ha venido consolidando pilares institucionales y de desarrollo que le permiten superar las incertidumbres provenientes de conflictos que amenazan las economía y estabilidad de muchas naciones.
“Contamos con una característica que hoy resulta especialmente valiosa, como es la capacidad de sostener estabilidad institucional y social, credibilidad internacional y una visión clara del papel de nuestro país en el Caribe y en las Américas”, explicó.
Expuso que esa fortaleza quedó reflejada recientemente cuando el presidente Luis Abinader se dirigió al país para explicar con serenidad las implicaciones económicas derivadas del conflicto internacional que hoy tensiona los mercados energéticos globales y las respuestas que debe dar el país.

Vivimos una etapa en que los acontecimientos internacionales nos recuerdan, con creciente frecuencia, que el mundo atraviesa un período de profundas transformaciones: tensiones geopolíticas, incertidumbre en los mercados energéticos, desafíos de seguridad y pandemias que impactan distintas regiones obligando a los países a repensar sus estrategias de desarrollo y su posición en el escenario internacional, resumió.
En este contexto global, marcado por crisis energéticas, conflictos internacionales y presiones sobre las economías abiertas, numerosos países están transitando hacia modelos donde el Estado recupera o fortalece su papel estratégico como garante de estabilidad, desarrollo y seguridad nacional.
“En un momento en que el aumento del precio del petróleo y de diversos insumos productivos genera preocupación en muchas economías del mundo, el Gobierno dominicano presentó una estrategia orientada a preservar la estabilidad macroeconómica, proteger a los sectores más vulnerables y sostener la inversión pública como motor del crecimiento.
Las medidas anunciadas incluyen el fortalecimiento de los programas sociales, subsidios dirigidos a sectores productivos estratégicos como el agro, la protección del precio del gas licuado de petróleo para los hogares y una política responsable de ajustes graduales que permita preservar la sostenibilidad de las finanzas públicas sin trasladar de manera abrupta el impacto internacional a las familias dominicanas y a las mipymes.
Más allá de las medidas específicas, el mensaje presidencial reflejó una característica fundamental del liderazgo en tiempos complejos: la capacidad de explicar con claridad los desafíos que enfrenta el país, anticipar respuestas responsables y actuar con sentido de Estado.
Pero esta visión no se limita al manejo interno de las coyunturas económicas. También se proyecta con claridad en el escenario internacional. Así quedó evidenciado con la participación del presidente Abinader en París, durante el foro internacional de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), donde se abordaron temas vinculados a la integridad pública, la transparencia institucional y la lucha contra la corrupción.
En ese espacio, la República Dominicana reafirmó su compromiso con el fortalecimiento del Estado de derecho, la transparencia administrativa y la construcción de instituciones cada vez más sólidas. Estos elementos constituyen hoy pilares fundamentales para la confianza internacional y para el desarrollo sostenible de las democracias contemporáneas.
La presencia del país en escenarios multilaterales de esta naturaleza no responde únicamente a la formalidad diplomática. Es el reflejo de un proceso sostenido de fortalecimiento institucional que ha permitido consolidar una mayor reputación y credibilidad ante la comunidad internacional.
