Ginebra, Suiza — Un amplio movimiento ciudadano ha reunido más de 80,000 firmas para nominar a la experta en cuestiones de Palestina, Francesca Albanese, al Premio Nobel de la Paz, tras las sanciones anunciadas por la administración Trump. La campaña enfatiza su labor en defensa de los derechos humanos y su búsqueda de la paz en Oriente Medio, argumentando que las medidas punitivas en su contra han incentivado un respaldo aún mayor a su causa.
Los promotores de la solicitud destacan el compromiso de Albanese con las poblaciones más vulnerables, junto a su incidencia en foros internacionales como la ONU y la OLP. Aseguran que un Nobel no solo recompensaría su trayectoria, sino que también visibilizaría temas geopolíticos intensamente polarizados. La propuesta será presentada formalmente en las próximas semanas ante el Comité del Nobel, iniciando así el proceso de evaluación.
La campaña ha generado reacciones divididas: mientras simpatizantes ven en ella un reconocimiento a la justicia global, críticos advierten posible interferencia política en un premio de carácter neutral.