España.– La localidad de Sueca, en la Comunidad Valenciana, se encuentra profundamente conmocionada tras el asesinato de Álex, un niño de 13 años, ocurrido en circunstancias que han sacudido a todo el país. El presunto responsable es un hombre de 48 años, padre de un amigo del menor, quien se entregó de manera voluntaria a la Guardia Civil y confesó el hecho.
De acuerdo con la investigación, el menor había acudido al domicilio de su amigo para jugar, una visita que realizaba con frecuencia. Horas más tarde, el padre del adolescente se presentó ante las autoridades con restos de sangre en su vestimenta, asegurando que había actuado de manera impulsiva.
El cuerpo del niño fue hallado con heridas provocadas por arma blanca, y los investigadores señalaron que la agresión fue realizada con una violencia propia de un adulto. Aunque el detenido ofreció declaraciones contradictorias, un juez ordenó su ingreso en prisión preventiva sin derecho a fianza, mientras continúan las indagatorias para esclarecer el móvil del crimen y descartar la participación de otras personas.
La tragedia ha generado una ola de dolor y rechazo en la comunidad. Este lunes, alrededor de 500 personas, entre familiares, compañeros y miembros del CF Promeses Sueca, se congregaron en el campo de fútbol del club para rendir homenaje y despedir al menor. El acto estuvo marcado por el silencio, las lágrimas y la incredulidad ante una pérdida que ha dejado una herida profunda en el municipio.
