República Dominicana – El Marketplace de Facebook se ha convertido en un terreno fértil para sofisticadas estafas orquestadas desde el interior de la cárcel de La Victoria. Los reclusos, aprovechando las brechas del sistema penitenciario, han logrado implementar elaborados métodos de fraude para despojar a compradores incautos de grandes sumas de dinero, operando sin restricciones aparentes.
Estas redes criminales, dirigidas desde los penales más notorios, como La Victoria, se han vuelto cada vez más sofisticadas. Utilizan múltiples líneas telefónicas, identidades falsas y nombres de empresas reconocidas para dar la apariencia de legitimidad. En un solo día, pueden llegar a estafar a personas por hasta 70,000 pesos, creando una ola de víctimas que caen en sus trampas bien diseñadas.
Una de las víctimas, quien prefirió ser identificada con el nombre falso de Ana Martínez, compartió su experiencia de cómo casi fue engañada mientras intentaba comprar una cama para una amiga que estaba a punto de dar a luz. A pesar de haber evitado una primera tentativa de fraude en Marketplace, la ilusión de encontrar una buena oferta la llevó directamente a un estafador más astuto y organizado.
El vendedor, que se presentó como «José», se hizo pasar por un comerciante confiable con un negocio establecido bajo el nombre de «Aires Dominicanos», el cual no solo ofrecía aires acondicionados, sino también otros artículos a precios tentadores, entre 10,000 y 15,000 pesos, dependiendo de los accesorios. Sin embargo, lo que parecía una buena oferta resultó ser parte de una red más amplia de fraudes, operada desde la prisión.
Las autoridades continúan luchando para rastrear y desmantelar estas redes criminales, pero el nivel de sofisticación con el que operan desde los centros penitenciarios sigue siendo un desafío significativo. La situación ha encendido una alarma sobre las brechas de seguridad en los penales y la necesidad urgente de reforzar los mecanismos para evitar que los reclusos sigan utilizando plataformas como Marketplace para continuar sus actividades ilegales.