El operativo contó con un amplio despliegue de Policía Nacional, Guardia Civil y efectivos militares. Según medios locales, se produjeron carreras, empujones y varios intentos de avanzar de forma descontrolada hacia las instalaciones de acogida, mientras los agentes establecían cordones de seguridad y dividían a los migrantes en grupos. También fueron identificados menores durante el procedimiento, quienes fueron apartados del dispositivo destinado a adultos.
La situación se complicó debido a que el campamento portuario tiene una capacidad limitada frente al elevado número de personas que permanecen en las calles y playas de Ceuta. El traslado buscaba ofrecer alojamiento temporal y permitir la identificación de los migrantes para los procedimientos correspondientes, pero miles quedaron sin plaza y algunos regresaron a las zonas donde se encontraban anteriormente. El episodio volvió a poner de manifiesto la enorme presión migratoria que enfrenta la ciudad y las dificultades para gestionar un movimiento masivo de personas en un espacio reducido.
EJ — Sigue altantotv.com.do

