Crisis bancaria en Paraguay deja a millones sin acceso a sus cuentas y coloca al presidente bajo juicio político

Altanto.com.do

La intervención de Ueno Bank desató protestas, investigaciones y una crisis institucional. Santiago Peña anunció su renuncia, pero el Congreso rechazó aceptarla y mantiene el proceso para destituirlo.

ASUNCIÓN, Paraguay.– Paraguay atraviesa una profunda crisis financiera y política luego de que el Banco Central interviniera Ueno Bank, una entidad digital que atendía a unos tres millones de clientes y que quedó bajo resolución tras incumplir los requisitos mínimos de solvencia.

La medida, adoptada el pasado 3 de noviembre, dejó temporalmente a millones de personas sin acceso a sus cuentas, ahorros y pagos que recibían a través de la entidad. Ueno Bank también administraba alrededor de 850 millones de dólares en fondos públicos, incluidos recursos vinculados a instituciones estatales y fondos de pensiones. Reuters+1

La situación provocó protestas en Asunción y abrió un nuevo frente de cuestionamientos contra el Gobierno del presidente Santiago Peña, debido a sus antiguos vínculos empresariales con Grupo Vázquez, propietario de Ueno Bank hasta marzo de 2025. El mandatario sostiene que vendió su participación en ese grupo en esa fecha y niega haber tenido una actuación irregular en los asuntos de la entidad.

La oposición lo acusa de posibles conflictos de intereses, negligencia en la supervisión de la entidad y de haber permitido que fondos públicos quedaran expuestos. La Fiscalía abrió investigaciones sobre el manejo del banco, la supervisión financiera y la colocación de recursos públicos.

Peña anunció su renuncia, pero el Congreso la rechazó

En medio de la presión política, Peña anunció el jueves 5 de noviembre su decisión de renunciar a la Presidencia, alegando que buscaba preservar la estabilidad del país, la paz social y las instituciones democráticas.

Sin embargo, el Congreso no aceptó su dimisión y la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad, con 78 votos, avanzar con el juicio político en su contra. El Senado inició el procedimiento y convocó al mandatario para que ejerciera su defensa. Este viernes 6 de noviembre, Peña solicitó más tiempo para presentar sus argumentos.

El vicepresidente Pedro Alliana figura como el eventual sucesor si Peña es destituido, aunque también ha tomado distancia del mandatario en medio de la crisis.

Investigaciones y devolución de los depósitos

El escándalo también provocó la salida del presidente del Banco Central, Carlos Carvallo, solicitada por Peña, y órdenes de detención contra ocho ejecutivos vinculados a Ueno, quienes posteriormente se entregaron a las autoridades.

Mientras avanzan las investigaciones, el Banco Central comenzó a organizar la devolución de los depósitos. En una primera etapa, se informó sobre pagos a clientes con ahorros de hasta 10 millones de guaraníes, bajo determinadas condiciones.

La crisis ha golpeado además la confianza de los inversionistas: los bonos soberanos paraguayos cayeron y la moneda local registró una fuerte depreciación frente al dólar.

La crisis también alcanza a los medios de comunicación

El caso tuvo repercusiones en el sector periodístico. La comunicadora paraguaya Mina Feliciángeli anunció su renuncia en plena transmisión de su programa, luego de cuestionar la actuación de los propietarios del grupo empresarial para el que trabajaba, que también tienen vínculos con Ueno Bank.

Su salida puso de manifiesto otro de los efectos del escándalo: el debate sobre los conflictos de intereses y la independencia de los medios de comunicación en medio de una crisis que involucra a sectores empresariales y políticos. El País

La situación continúa en desarrollo, con investigaciones abiertas, el proceso político contra Peña en marcha y miles de clientes pendientes de recuperar el acceso a sus recursos.

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