Comerciantes y residentes del sector Cancino Adentro denunciaron una creciente ola de robos registrada en las últimas semanas, situación que ha encendido las alarmas y generado un clima de inseguridad, agravado, según afirman por la limitada presencia de la Policía Nacional.
De acuerdo con los comunitarios, los hechos delictivos ocurren tanto en horas nocturnas como a plena luz del día, evidenciando un deterioro en la seguridad del sector. Máximo Jiménez aseguró que el patrullaje policial es prácticamente inexistente durante la noche, dejando a los moradores en estado de vulnerabilidad.
Explicó que el destacamento local opera con recursos mínimos: una sola camioneta y un motor tipo “baja”, los cuales deben cubrir múltiples funciones, incluyendo apoyo al sistema de emergencias 911, lo que limita la capacidad de respuesta ante los delitos.
A esta situación se suma el desorden generado por el alto volumen de música en establecimientos dedicados a la instalación de bocinas y equipos de sonido, lo que —según los residentes— contribuye al ambiente de caos en la zona.
Los comunitarios también denunciaron hechos recientes de alta gravedad. Esta misma semana, un individuo irrumpió en una vivienda durante la madrugada, amordazó a una joven que se encontraba con sus dos hijas y estuvo a punto de abusar de ella. En otro caso, delincuentes penetraron a una residencia, llevándose celulares, carteras y electrodomésticos.
Asimismo, comerciantes como Domingo Mariano alertaron que los antisociales incluso sustraen candados de las puertas para venderlos como cobre, reflejando el nivel de deterioro de la seguridad.
Los residentes coincidieron en que el sector se encuentra en una situación crítica, describiéndolo como “tierra de nadie”, donde los delincuentes operan con impunidad. Ante este panorama, hicieron un llamado urgente al Ministerio de Interior y Policía y a la jefatura policial para que refuercen el patrullaje, doten de más recursos al destacamento y habiliten una sala de recepción de denuncias, ya que actualmente deben trasladarse a otros sectores para formalizar querellas.
La comunidad exige una intervención inmediata que permita devolver la tranquilidad y el orden a Cancino Adentro.
A este escenario de inseguridad se suma el franco deterioro de las calles del sector, muchas de ellas en condiciones críticas, así como un persistente déficit eléctrico que agrava la calidad de vida de los residentes. Comunitarios denunciaron que al menos tres transformadores han colapsado en las últimas semanas, sin que hasta el momento las autoridades competentes hayan ofrecido una respuesta efectiva, profundizando el malestar y la sensación de abandono en Cancino Adentro.
