Los pasillos del poder en Washington, D.C. cobraron una vida distinta esta semana. No fue solo una conferencia, sino un reencuentro vibrante donde más de 700 dominicanos, desde estudiantes soñadores hasta líderes consagrados, tomaron el Capitolio de los Estados Unidos y el histórico Capital Turnaround para protagonizar la octava edición de «Dominicanos en el Capitolio» (Dominicans on the Hill).
Más que un evento protocolar por el Mes de la Herencia Dominicana, lo que se vivió fue una jornada de construcción colectiva. Bajo la visión fundadora del congresista Adriano Espaillat, el encuentro se sintió este año como una verdadera asamblea nacional de la diáspora. La atmósfera no era solo de celebración, sino de urgencia positiva: allí se estaba tejiendo el futuro de la influencia dominicana en la política estadounidense.
Durante la jornada, el ambiente estuvo cargado de conversaciones profundas, alejándose de lo superficial para abordar los retos reales de la comunidad. Bajo la consigna “Promoviendo políticas públicas y oportunidades en salud”, los asistentes convirtieron el espacio en un laboratorio de ideas. Se debatió con pasión sobre cómo la inteligencia artificial puede transformar la medicina, la necesidad vital de un envejecimiento digno y la estrategia de conectar a Estados Unidos y la República Dominicana a través de cadenas de suministro biomédicas.
De este caldero de ideas y del cruce de manos entre profesionales de la salud, instituciones públicas y empresas, surgieron los primeros trazos firmes de lo que será la Agenda Nacional de los Dominicanos en Estados Unidos. Fue un día donde se demostró que esta comunidad no solo asiste, sino que propone y lidera.

El cierre de la jornada fue un emotivo recordatorio de las raíces que unen a todos los presentes. Lejos de ser un simple espectáculo, el panel final se convirtió en una reflexión íntima sobre la identidad, liderada por íconos como Adalgisa Pantaleón, José Alberto “El Canario”, Manny Pérez, Jandy Ventura, Techy Fatule y Lumy Lizardo. Entre anécdotas y orgullo, sus voces sellaron un evento que dejó claro que la comunidad dominicana en Washington no solo está presente, sino que está marcando el paso
Nicolás Castillo
