Un jurado federal en Estados Unidos ordenó a Uber pagar 8.5 millones de dólares tras declararla responsable en una demanda por agresión sexual presentada por una pasajera en el estado de Arizona. El fallo marca un precedente, al ser la primera vez que la empresa es condenada en EE. UU. por su responsabilidad en un caso de este tipo.
La demanda fue interpuesta por Jaylynn Dean, quien afirmó haber sido agredida sexualmente por un conductor de Uber en noviembre de 2023, cuando regresaba a su hotel en la ciudad de Tempe bajo los efectos del alcohol. Según el testimonio, el ataque ocurrió durante un viaje solicitado a través de la plataforma.
Durante el juicio, los abogados de la demandante argumentaron que Uber promovía su servicio como una opción segura para mujeres que habían consumido alcohol, pese a que datos internos y quejas previas evidenciaban que este grupo enfrentaba un mayor riesgo de agresiones sexuales. También señalaron que la empresa no verificó adecuadamente los antecedentes del conductor, ni en Estados Unidos ni en su país de origen.
Por su parte, Uber sostuvo que no debía ser considerada responsable, al alegar que los conductores operan como contratistas independientes y no como empleados de la compañía. Además, la defensa intentó alegar consentimiento, aunque el propio conductor reconoció que la pasajera se encontraba en estado de embriaguez, lo que invalidaba dicha posibilidad.
El jurado, compuesto por nueve personas que deliberaron durante casi tres días, determinó la responsabilidad de Uber en uno de los tres cargos presentados. Tras el incidente, la empresa desactivó al conductor por violar las normas internas que prohíben cualquier tipo de relación sexual durante un viaje.
La sentencia podría tener amplias repercusiones legales, ya que Uber enfrenta miles de demandas similares. En 2022, más de 500 mujeres presentaron una acción colectiva en California, alegando haber sido víctimas de agresiones sexuales por parte de conductores de la plataforma.
