El pasado sábado, un niño de 10 años con condición especial, fue raptado, abusado y asesinado en el sector Puerto Rico, Los Mina.
El responsable fue identificado como José Antonio Glass, un hombre con antecedentes por abuso infantil, quien engañó al menor ofreciéndole un helado.
Tras cometer el crimen, Glass regresó al barrio y fue reconocido por vecinos, quienes lo entregaron a las autoridades.
El cuerpo del niño fue hallado el domingo en una zona boscosa de Sabana Perdida. El informe forense confirmó abuso y homicidio.
La familia y la comunidad exigen justicia y piden que no se permita al agresor alegar problemas mentales para evadir la responsabilidad penal.
Este caso ha estremecido a toda la comunidad. La niñez merece protección real. La justicia debe actuar con firmeza.
