Hoy, 9 de septiembre, se celebra el Día Mundial de la Agricultura, una fecha establecida para rendir homenaje a los productores que sustentan la alimentación global y promover prácticas sostenibles en un contexto de cambio climático y desafíos económicos.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), esta jornada invita a reflexionar sobre la importancia de la agricultura como pilar del desarrollo sostenible, recordando que el sector emplea miles de millones de personas en el mundo y es vulnerable a eventos extremos como sequías e inundaciones.
En América Latina, donde la agricultura representa hasta el 70% del uso de agua dulce, la innovación tecnológica –como drones y riego inteligente– se presenta como clave para elevar la eficiencia.
En la Republica Dominicana, zona del Cibao dedicada a la producción arrocera, se usan drones de gran tamaño para los regadíos.
En este marco, volvemos la mirada a República Dominicana, un país tropical que ha posicionado su sector agropecuario como motor de crecimiento, pero que enfrenta retos internos para consolidar su autosuficiencia y competitividad.
La agricultura dominicana es un sector dinámico y diverso, que contribuye significativamente al Producto Interno Bruto (PIB) y a la seguridad alimentaria nacional.
En 2024, el sector agropecuario generó exportaciones récord por más de USD 3.275 millones, con un crecimiento interanual del 17,7%, destacando productos como cacao, banano orgánico y frutas tropicales.
Según datos del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD), el agropecuario aportó un promedio del 5,6% al PIB entre 2016 y 2023, con un crecimiento anual promedio del 4%, impulsado por la producción primaria, agroindustrial y el comercio internacional.
El país cuenta con 319.676 unidades de producción agrícola y 259.971 productores, muchos de ellos pequeños y medianos, que cultivan en casi el 50% del territorio nacional (alrededor de 2,6 millones de hectáreas).
Principales cultivos incluyen arroz, plátano, banano, café, cacao y hortalizas, con un enfoque creciente en exportaciones orgánicas hacia mercados como Estados Unidos y la Unión Europea.
En 2025, el sector ha visto avances como la erradicación de la mosca del Mediterráneo y vedas en regiones como San Juan para recuperar 15.000 tareas de tierra fértil.
Sin embargo, persisten desafíos: vulnerabilidad climática (tormentas tropicales y sequías), informalidad laboral (14,2% del empleo nacional) y dependencia de importaciones de insumos como fertilizantes, cuya responsabilidad ha sido delegada por los gobiernos de manera recurrente.
Eventos como los incendios forestales y la eliminación gradual de aranceles bajo el DR-CAFTA (por ejemplo, arroz libre de aranceles desde 2025) presionan a productores locales, que compiten con importaciones de bajo costo de EE.UU. y Brasil.
A pesar de esto, el Gobierno ha invertido en mecanización y créditos subsidiados, con líneas de financiamiento por USD 120 millones para tecnología agrícola.
¿Es Autosuficiente la Agricultura Dominicana?
República Dominicana se acerca a la autosuficiencia alimentaria, pero no la ha alcanzado plenamente. En 2024, la producción agropecuaria alcanzó 328,1 millones de quintales, cubriendo el 90% del consumo estimado de 366,3 millones de quintales, según el Ministerio de Agricultura.
Esto representa un avance desde el 88,5% en 2019, impulsado por políticas de apoyo a pequeños productores y prácticas sostenibles.
Aunque los gobiernos prefieren las importanciones perjudicando asi a los productores agropecuarios locales.
La FAO destaca que la subalimentación se redujo del 8,7% en 2019 al 3,6% en 2025, por debajo del promedio regional, gracias a ingresos laborales reales que superaron la inflación y una inflación alimentaria controlada.
No obstante, el promedio de la última década es del 88,1%, y en 2023 fue del 88,7%, con importaciones de cereales (USD 678,5 millones en 2024) y otros productos procesados que cubren el 10-12% de la demanda.
Críticos como el exsenador Adriano Sánchez Roa argumentan que la autosuficiencia real ha caído al 72%, con alzas en importaciones de arroz, pollo y habichuelas, lo que genera una «falsa percepción de éxito» al incluir importaciones en cifras de producción.
El 23% de la población (2,6 millones) aún enfrenta dificultades para dietas nutritivas, agravado por precios altos.
La Ley 589-16 del Sistema Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional busca priorizar la producción local para avanzar hacia la soberanía alimentaria.
¿Cómo Bajar los Precios de los Productos Agrícolas?
Los precios de productos como pollo (de RD$44 a RD$110 por libra entre 2020-2025), arroz (RD$21 a RD$45,50) y habichuelas (RD$50 a RD$90) han subido por volatilidad internacional, costos de insumos y competencia importada.
Para reducirlos, expertos y autoridades proponen aumentar la productividad mediante mecanización: El Gobierno ofrece créditos a tasas del 9,5% para equipos que reduzcan costos laborales hasta un 70-80% en arroz y azúcar, elevando rendimientos en 20%.
Esto baja precios al optimizar producción. Mejorar la cadena de suministro y reducir intermediarios: Programas como Bodegas Móviles del INESPRE venden directamente a precios bajos (ej. pollo a RD$50/libra en 2021).
En 2025, se logró autosuficiencia en papa con 800.000 quintales, bajando precios en 14,5% en supermercados vs. mercados.
Subsidios y estabilización de precios: Importaciones arancelarias cero (Ley 6-22) para 67 productos en 2022-2025 contuvo inflación, pero priorizando locales.
El MEPyD monitorea 46 productos, con reducciones en limón (-21,5%), pepino (-11,7%) y ajíes (-9,9%) en 2023.
Diversificación y exportaciones: Duplicar ventas al 2036 (de USD 3.275M a más) vía nichos en China e India evita saturación de mercados locales, estabilizando precios internos.
Prácticas sostenibles y seguros contra desastres (Banco Mundial) reducen vulnerabilidad.
Incentivos a productores: Apoyo a pequeños agricultores vía FEDA (RD$60M para autogestión) y rondas de negocios en ferias como Agroalimentaria 2025.
Impacto del Proceso de Repatriación de Mano de Obra Haitiana
La repatriación de haitianos indocumentados, intensificada en 2025 con más de 200.000 deportaciones en el primer semestre, ha generado un impacto mixto en la agricultura.
Históricamente, los haitianos representan el 60-80% de la mano de obra en cultivos como banano, arroz y café, ocupando roles «pesados» que dominicanos evitan por bajos salarios y condiciones precarias.
Su aporte al PIB fue de al menos RD$298.000 millones en 2023, vía agricultura, construcción y servicios.
La escasez laboral ha retrasado cosechas en bananeras de Mao y Valverde, con pérdidas estimadas en millones (ej. USD 21M en 2023 por cierres fronterizos).
Productores reportan «reducción de disponibilidad» en tareas no atractivas para locales, elevando costos y precios.
En construcción (80-90% haitianos), proyectos se demoran, afectando empleo indirecto.
Gracias a esta situación el gobierno impulsa «dominicanización» vía mecanización (reducción 80% mano de obra en arroz) y créditos preferenciales (USD 120M del Banco Agrícola).
Esto eleva productividad 20% y reduce dependencia, repatriando 153.000 en primeros cinco meses de 2025.
En resumen, el Día Mundial de la Agricultura nos recuerda que República Dominicana, con su 90% de autosuficiencia, está en camino a ser una potencia regional, pero necesita inversión en tecnología, políticas inclusivas y equilibrio migratorio para bajar precios y sostener el crecimiento.
