OTRO COCOTAZO A DANILO Y AL PLD

Altanto.com.do

Humberto Salazar

No sé porque algunos asumen la politica como una actividad donde hay que seguir con los ojos cerrados a una persona a quien llaman «líder», aunque esto sea un ejercicio de castración intelectual que les impide tomar decisiones personales dónde expresen francamente su sentir.

Está actitud, típica del autoritarismo, del que muchos reniegan, es una práctica común en la política dominicana, dónde cualquiera que tenga ideas propias y no esté dispuesto a alquilar o vender su cerebro por una posición pública o partidaria es tachado de rebelde o problemático.

La libertad de pensamiento y expresión del mismo forma parte de la declaración universal de los derechos humanos, y es que no creo que ningún ser humano se siente cómodo cuando debe guardarse sus ideas o tiene que mascullarlas entre dientes para tragarselas porque molestan a otro ser humano al que llaman «líder» y de quién se declaran seguidor.

Recuerdo como ahora en el año 2002, cuando el entonces presidente Hipólito Mejia amarró su chiva en la Máximo Gómez 25 dónde vivía Joaquín Balaguer, y en ocasión de las elecciones de medio termino de ese año, puse una valla enorme frente a esa casa donde residia mi «líder»que decia: Por Una Mejor Nacion Vota por la Oposición».

Esto, para expresar mi repudio al apoyo que daban los reformistas de la casa al gobierno del PRD, mi siempre recordado amigo Bello Andino fue a quejarse dónde Balaguer, «mire lo que hizo ahora Salazar», me contó le dijo, y el presidente le respondió: «déjelo que se exprese ese muchacho es así, ahora, dígale que la mueva un poco más lejos de la puerta».

Una lección inigualable y clara para mí, una de las últimas pues el presidente Balaguer murió meses después: siempre debes dejar que todos expresen su opinión aunque sea minoritaria, pues si no lo haces esa persona lo hará tarde o temprano como una forma de rebeldía.

En eso pensé anoche cuando leí la noticia, dada de forma más que oportuna por parte del gobierno, para callarle la boca al presidente del PLD y ex presidente de la República Danilo Medina, sobre la homologación del acuerdo, dónde se declara culpable el señor Maxi Montilla, cuñado de Danilo, de actos de corrupción en el gobierno 2012-2020.

El señor Montilla, firmó que es culpable de fraude contra el estado dominicano, y se compromete a devolver la suma de RD$3,082,717,999 millones (Tres mil ochenta y dos millones setecientos diez y siete mil novecientos noventa y nueve), que si los convertimos a dólares hablamos de aproximadamente US$500 millones.

Hablamos de una suma enorme de dinero, pero no sé transparenta ni nunca se sabrá, a cuánto ascendieron los negocios con el estado de una persona de la intimidad del presidente del PLD, lo que automáticamente integra está acción al partido morado como un todo.

Ahora, ¿Es culpa del PLD como institución los actos de corrupción (no son presuntos porque el señor Montilla los confesó y eso ya está avalado por un juez) en que ocurrió el señor Montilla? ¿Estaban enterados los líderes de ese partido de los manejos delictuosos que llevaba a cabo este señor al amparo de su relación con el entonces presidente?

Es más que evidente que ambas preguntas tienen un NO como respuesta, es más, lo probable es que ni siquiera el mismo Danilo tuviera detalles de lo que ocurria bajo sus narices con este tema en las EDES, pues un presidente tiene tantos problemas que no puede estar al tanto de ese tipo de temas.

Ahora, para conectar los dos temas si tenemos una pregunta: ¿Porque en el PLD se mantiene un silencio cómplice frente a actos tan graves, que ya son de conocimiento colectivo, y que conspiran contra la misma existencia del partido que «va a terminar la obra de Duarte»?.

¿Son castrados mentales los líderes herederos de la estrella amarilla y la bandera morada? ¿Se trató el tema de las consecuencias políticas para con el partido al cual pertenecen que traen este tipo de situaciones, faltan más, para la misma existencia del PLD?.

Simplemente, si es que Margarita Cedeño, Domínguez Brito, Francisco Javier, Charlie Mariotti y otros líderes de ese partido quieren sobrevivir a este escándalo vínculado al presidente del partido al que pertenecen, deberán enfrentarlo y pedir explicaciones.

La inmensa mayoria del PLD no tiene nada que ver con Maxi Montilla pero ahora cargan con sus culpas, les toca a los líderes sucesores enfrentar la situación, que hablen ahora o callen para siempre

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