Humberto Salazar
Lo ocurrido con la colocación de bonos del estado dominicano en los mercados de capitales, es decir préstamos en dólares que ingresaron al país entre fines del año 2000 y el 2002, llora ante la presencia de Dios.
Se tomaron, según cifras publicadas por el economista Andy Dauajre, US$9,824 millones que estaban destinados a gastos de inversión, eso es, construcción de obras públicas; escuelas, carreteras, presas, viviendas, es decir, varilla y cemento que debían a su vez justificar los préstamos pues se devolverían en beneficios económicos para el país.
Lo ocurrido, en cambio, es que todo este dinero, por el que pagamos intereses, fue usado para inflar las reservas del Banco Central, así se mantuvo una tasa de cambio represada contra viento y marea, así como por vía de una operación de tesorería, multiplicar las ganancias del Banco de Reservas.
Es decir, por el lado del Banco Central se promocionó lo resiliente que era la economía dominicana que fue capaz hasta de vencer la pandemia, y claro la propaganda sobre las «reservas internacionales» fueron parte de las rendiciones de cuentas, un verdadero «milagro económico» que se se produjo en la República Dominicana.
Mientras que por el lado del Banco de Reservas, por una operación de tesorería simple y correcta, se ganaron intereses por la colocacion de ese dinero prestado en el Banco Central, que por vía de la ganancia de los intereses, ayudó probablemente a aumentar la bonificación de sus ejecutivos, por haber sigo tan eficientes, todos estos años.
Solo que más de 9 mil millones de dólares durmieron el sueño eterno producienndo intereses y fama por a un grupo de funcionarios publicos, mientras que el patrimonio de todos era repartido entre los famosos fideicomisos y alianzas publico privadas, porque el estado dominicano «no tiene dinero» para construir ni una letrina, y hay que buscar socios o más préstamos.
Hablamos de una jugada politico económica genial, pero que podría ser la raíz de la sustitución de los que encabezaron el Ministerio de Hacienda y el Banco de Reservas los primeros 5 años del gobierno del «cambio», mandaron a guardar más de 9 mil millones de dólares en un pais que literalmente se está hoy cayendo a pedazos.
Un verdadero negocio de «capaperros», tomo prestado al 6% en el mercado internacional, lo pongo al 1.8% en el Banco Central, me «gano» esos intereses aún perdiendo 4.5% en esa operación, porque el final eso se pagará algún día por parte de los miembros del PP (partido de los pendejos) contribuyentes.
Si esas cifras como se han publicado son correctas, son unos genios.
Humberto Salazar
