El Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel) otorgó un plazo de 30 días a las compañías telefónicas para depurar sus bases de datos y comenzar a exigir la cédula de identidad y una fotografía a toda persona que desee adquirir una tarjeta SIM en el país. La medida fue anunciada por el director ejecutivo de la entidad, Guido Gómez Mazara, como respuesta al creciente uso de líneas móviles no registradas para cometer actos delictivos.
Gómez Mazara reveló que en los últimos 18 meses se han reportado más de 54,000 celulares robados o extraviados en el país, y que solo el 50% de estos casos son notificados por las prestadoras. Además, cada mes se activan unas 400,000 líneas prepago, de las cuales el 85% se venden en la calle sin control alguno. A esto se suma el ingreso mensual de unos 4,000 celulares robados en el extranjero.
El funcionario reconoció que muchas veces se aceptan documentos de identidad que no corresponden a quien los presenta, lo que complica la identificación y trazabilidad de usuarios. Por ello, a partir del vencimiento del plazo, todas las ventas de SIM deberán incluir una verificación de cédula y fotografía obligatoria.
A pesar de una sentencia del Tribunal Constitucional de 2013 que limita el acceso del Indotel a datos personales, la entidad emitió una resolución que exige limpiar las bases de datos y reforzar la identificación de los compradores. Gómez Mazara aseguró que, de no cumplirse esta nueva disposición, el Indotel coordinará acciones con el Ministerio Público para hacer frente a la industria del robo de celulares, un delito que se ha disparado en los últimos meses.
La decisión también responde a una carta enviada por la procuradora Yeni Berenice Reynoso, en la que advirtió sobre las dificultades para perseguir el crimen ante la informalidad en la venta de celulares y tarjetas SIM.